"Máquinas de hacer dinero". Esa expresión, recogida por los investigadores a partir de las intervenciones telefónicas practicadas durante la operación, resume de forma especialmente cruda la concepción que, según la Guardia Civil, tenía la organización sobre las mujeres a las que explotaba en Formentera. Detrás de la imagen de playas paradisíacas, turismo de lujo y noches de verano se escondía un sistema de explotación sexual y trata de seres humanos que habría funcionado durante años en la isla.