dispositivos móviles

Cambiar el idioma del sistema: el truco sencillo para aprender otro idioma usando el móvil a diario

Cambiar el idioma del sistema convierte tu móvil en una herramienta de aprendizaje inmersivo sin apps ni esfuerzo extra.

Si tu móvil se calienta viendo vídeos cortos, esta es la razón

Razer lleva la inteligencia artificial al corazón del gaming con su gran apuesta en CES 2026

cambiar el idioma del sistema
Foto: Getty
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Cambiar el idioma del sistema es uno de esos ajustes que casi nadie toca y que, sin embargo, puede tener un impacto real en el día a día. No solo sirve para adaptar el teléfono a otro idioma por necesidad, sino que también puede convertirse en una forma sorprendentemente eficaz de aprender una lengua nueva de manera natural. El motivo es simple: el móvil es el dispositivo que más miramos a lo largo del día, muchas veces sin darnos cuenta, y todo lo que aparece en pantalla se repite una y otra vez.

Al modificar el idioma del sistema, los menús, los avisos, los botones y las notificaciones pasan a mostrarse en esa lengua que quieres aprender. No es un método milagroso ni sustituye a estudiar, pero sí refuerza vocabulario básico y expresiones cotidianas de forma constante. Es una exposición continua que, con el tiempo, acaba calando. Cambiar el idioma del sistema convierte el uso diario del móvil en una experiencia de aprendizaje casi automática.

Por qué el móvil es un buen aliado para aprender idiomas

A diferencia de una aplicación concreta, el sistema del teléfono acompaña cada acción que realizas. Abrir ajustes, compartir una foto, borrar un mensaje o confirmar una compra son gestos que repetimos decenas de veces. Al ver siempre las mismas palabras en otro idioma, el cerebro empieza a asociarlas sin esfuerzo consciente.

Además, no hay presión. No estás estudiando, simplemente estás usando tu móvil como siempre. Esa ausencia de obligación hace que muchas personas aguanten más tiempo con el idioma cambiado que siguiendo un curso tradicional.

Cómo cambiar el idioma del sistema en Android

En móviles Android, el proceso es bastante directo. Basta con entrar en los ajustes del sistema, buscar el apartado de idioma o idiomas y seleccionar el que te interese como principal. El cambio se aplica en segundos y afecta a casi todo el sistema, incluidas muchas aplicaciones.

Cómo cambiar el idioma del sistema en iPhone

En iPhone, el ajuste también se encuentra en los ajustes generales, dentro del apartado de Idioma y región. Al elegir un nuevo idioma, el sistema pide confirmación y reinicia la interfaz para aplicar el cambio.

Captura: Nacho Grosso

Una ventaja es que algunas aplicaciones permiten mantener su idioma propio, independientemente del sistema. Eso significa que puedes tener el teléfono en otro idioma y conservar ciertas apps clave en español si lo necesitas.

Qué idiomas funcionan mejor para este método

No todos los idiomas se adaptan igual a este truco. Los que usan el alfabeto latino son ser más cómodos para empezar. El salto visual es pequeño y el reconocimiento de palabras llega rápido.

Con idiomas que usan otros alfabetos, como el ruso, armenio, georgiano o el japonés, la experiencia va a ser más dura al principio. Aun así, para usuarios curiosos o con algo de base previa, puede ser un reto interesante.

Cuánto se tarda en acostumbrarse

La mayoría de personas se adaptan en uno o dos días. Al principio cuesta encontrar ciertos ajustes, pero el cerebro recuerda rápidamente dónde está cada opción. De hecho, muchos usuarios acaban sorprendidos de lo rápido que dejan de traducir mentalmente.

El truco para no perderse y volver atrás

El miedo más habitual es no saber cómo volver al idioma original. La solución es sencilla: antes de cambiar nada, memoriza la ruta exacta del ajuste o haz una captura de pantalla. Así, aunque no entiendas el idioma, sabrás exactamente dónde tocar. También es buena idea hacer el cambio en un momento tranquilo, no justo antes de una llamada importante o una gestión urgente.

Cuándo no conviene cambiar el idioma del sistema

Hay situaciones en las que no es la mejor idea. Por ejemplo, si usas el móvil como herramienta de trabajo y dependes de rapidez absoluta, o si lo comparte una persona mayor que podría desorientarse. En esos casos, es mejor limitar el experimento a un segundo dispositivo o a una tablet.

Cambiar el idioma del sistema no te hará bilingüe, pero sí puede ayudarte a familiarizarte con un idioma de forma constante y sin esfuerzo añadido. Aprovechar el móvil para algo más que deslizar el dedo es, en sí mismo, una buena idea.

Lo último en Tecnología

Últimas noticias