Sorpresa en Indian Wells: Medvedev se agiganta para pasar por encima de Alcaraz
El murciano, impreciso, no salió del enredo y claudicó ante el tenis ruso
Ve cortada su racha triunfal de 16 victorias consecutivas en lo que iba de año
Poco a poco, de manera lenta aunque inexorable, la nube negra fue cerniéndose sobre un Alcaraz impreciso y enredado hasta que descargó todas sus precipitaciones. Carlitos no disfrutó en todo el partido, apenas esbozó algunas sonrisas puntuales, más por ímpetu y pundonor que por fluidez en su tenis. No pudo escapar (3-6, 6-7) del revés de Medvedev, que firmó una exhibición majestuosa, la mejor de toda su carrera, para batir al murciano y citarse con Sinner en la final de Indian Wells.
El ruso, a sus 30 primaveras, se reivindica con un triunfo merecido tras años vagando por el desierto de la desidia. No fue suficiente el pundonor para Alcaraz. El déficit de tenis de un lado y el superávit de otro inclinaron la balanza. Los libros de estilo del tenis no guardarán ninguna página a Medvedev, tenista ortodoxo donde los haya. Sin embargo, el de victorias inesperadas probablemente le dedique un capítulo completo. Lo bordó el ruso, vigoroso al saque y ejecutor con el revés.
Agotó la magia de Alcaraz, cuyo contador de victorias se detiene en 16. Ese era el número de partidos que había jugado en lo que iba de año y ese era el número de triunfos que aglutinaba hasta este sábado, cuando sufrió un fundido a negro. Sufrió desde el fondo de la pista, superado por la mejor versión de su rival y en todo momento a remolque. Encadenó errores no forzados y cuando se quiso dar cuenta ya se encontraba con el marcador (1-4) y las sensaciones en contra.
«Cabeza fría», le pedía Samu López. Pero el partido iba cogiendo más temperatura. Toda desde el otro lado de la pista, donde Medvedev cada vez se hacía más grande con el revés y al resto. «Está pegando unos restos de la hostia», bramaba Alcaraz al cielo de California en busca de una solución divina. Samu y su equipo le animaban a seguir. «Cambia las velocidades». Y ahí que se lanzaba Carlitos. Dejada primero y derecha ganadora después. Parecía encarrilado el asunto, pero volvía Medvedev a sacar.
Alcaraz, siempre a remolque
Y no dio opción alguna a la esperanza. Primer set al bolsillo. Pocas cosas le salían Alcaraz, algo peleado consigo mismo y menos enérgico de lo habitual. Libera algo de peso en su mochila al romper el servicio de Medvedev en la segunda manga, pero el ruso devuelve la rotura de inmediato. El murciano no se iba a escapar. Le cayó un warning por tomarse más tiempo del permitido en respirar tras un intercambio en el que se defendió con todo y no pudo ganarlo. Carlitos llegó a tener dos puntos de set, pero ambos los niega Medvedev. Hoy no es el día.
Aunque Alcaraz lo intenta. «Con el público», le dice Samu. Y Carlitos levanta a la grada en cuanto consigue un punto. Dedo a la oreja incluido, pero nada. La goma se estira hasta que acaba rompiéndose. Hasta de cinco bolas de partido gozó Medvedev. Se le escaparon dos, pero a la tercera fue la vencida. Privó al murciano de otra final y al mundo del primer duelo del año entre Alcaraz y Sinner. No consiguió Carlitos escampar la nube negra. Pocos reproches se le pueden poner. El saldo de su año es de 16 victorias y una derrota.