Díaz pide echar a los militares de Aragón para recuperar «la flora y fauna» en sus campos de maniobras
Las quejas hablan de "molestias" causadas por las explosiones así como "heridos e incendios"
Sumar persigue la "declaración de los terrenos" militares como "espacios naturales protegidos"
Sumar, formación de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, pide reducir la cantidad de militares que se encuentran en Aragón para recuperar «la flora y fauna» en sus campos de maniobras. Para ello, pretende realizar una «auditoría ambiental independiente» que permita declarar como «espacios naturales protegidos» los terrenos que actualmente son campos de maniobras de las Fuerzas Armadas.
El diputado Jorge Pueyo, de la Chunta Aragonesista, partido coaligado bajo el paraguas de Sumar, ha presentado una proposición no de ley relativa a «la reducción de las servidumbres militares en Aragón».
El representante del partido de Yolanda Díaz ha subrayado que su región «soporta desde hace décadas una presión militar desproporcionada en relación con su territorio y población». Aragón cuenta con entre 11.000 y 15.000 militares, lo que la convertiría en la autonomía con mayor proporción de miembros de las Fuerzas Armadas por ciudadano, entre el 0,8% y el 1%, según Sumar.
Pueyo centra el tiro en tres instalaciones militares: la base aérea de Zaragoza, el campo de maniobras de San Gregorio y la proximidad con el polígono de tiro de las Bardenas Reales, que pertenece a la comunidad foral de Navarra. Todas ellas, según el diputado de Sumar, «generan impactos sociales, ambientales y económicos que dificultan el desarrollo equilibrado del territorio».
«Molestias» por explosiones militares
Las quejas se centran en que «las explosiones y detonaciones» de San Gregorio «se escuchan en barrios del norte de la ciudad e incluso en centros escolares». También se asegura que provocan «preocupación y molestias constantes en la población».
El diputado de Sumar lamenta que se hayan producido «accidentes» que han provocado tanto «heridos como incendios» en San Gregorio y en las Bardenas Reales. Este último lugar es el mayor polígono de tiro de
la OTAN en Europa. Y la iniciativa le recrimina «una total falta de transparencia sobre los materiales empleados y sus efectos sobre la flora, la fauna y la salud humana».
Por último, la proposición no de ley del partido magenta protesta por la presencia de militares en la base aérea de Zaragoza porque «impone el control militar del aeropuerto civil». Además, asegura que «limitan la expansión de infraestructuras estratégicas como el propio aeropuerto».
«Desmantelamiento progresivo»
Por todo ello, Pueyo exige en su iniciativa que se inicie «el proceso de desmantelamiento progresivo y reversión a uso civil de los terrenos ocupados por el campo de maniobras de San Gregorio y el polígono de tiro de las Bardenas Reales».
Además, pretende que se ponga en marcha una «auditoría ambiental independiente» para conocer «el estado de los suelos, la flora, la fauna y el patrimonio cultural de los terrenos afectados». El objetivo final es utilizar los resultados como «base para un plan de restauración y recuperación», que incluya la «declaración de los terrenos liberados en San Gregorio» como «espacios naturales protegidos».
Para asegurar que se ponga en marcha la expulsión de estos militares, se exige el establecimiento de «un calendario de reducción de servidumbres militares en Aragón» que cuente con «mecanismos de seguimiento y participación de las instituciones autonómicas y locales».
Y, una vez que se haya completado esta reducción de la presencia del Ejército, insta al Gobierno a garantizar «el uso civil prioritario de infraestructuras estratégicas, como los aeropuertos de Zaragoza y de Teruel, evitando su subordinación a programas militares».