Reino Unido reconoce en una ley el valor de los dispositivos con nicotina como alternativa al tabaco
La nueva normativa británica, a punto de ser aprobada, considera que las bolsas de nicotina deben regularse en una categoría diferente a la de los cigarrillos
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El gobierno de Reino Unido ha aceptado que las bolsas de nicotina suponen un riesgo menor para la salud que fumar. Por ese motivo, en la normativa que pronto se espera aprobar estos productos están regulados en una categoría diferente a la de los cigarrillos, advirtiendo que las restricciones «torpes» impuestas a este tipo de producto alternativo al tabaco podría hacer que las tasas de personas que optan por fumar se incremente con el tiempo.
Es una forma de abordar la reducción del daño similar a la que ha adoptado la agencia reguladora estadounidense (FDA, del inglés ‘Food and Drug Administration’), según han recordado varios expertos en una carta recién publicada en la revista científica JAMA, la publicación oficial de la Asociación Médica Americana.
Los legisladores británicos han optado por centrarse en medidas no prohibicionistas en su futura ley reguladora del tabaco, cuyo objetivo es desterrar por completo el consumo de cigarrillos entre la población. En este contexto, las bolsas de nicotina se consideran como un producto alternativo y orientado al abandono del tabaquismo, aunque las autoridades vigilarán la venta de los que tengan mayores concentraciones de nicotina para evitar que se cree dependencia.
Es una regulación que busca un equilibrio entre la prevención del daño (con la disponibilidad de productos alternativos a los cigarrillos, aunque regulados de forma estricta) y la prevención.
Facilitar la disponibilidad
El límite de nicotina establecido en el proyecto de ley es de 20 mg por bolsa, un umbral más amplio que el habitual en países europeos como Italia, Portugal y Grecia, donde oscila entre los 12 mg y los 16 mg. Se trata de facilitar la disponibilidad de productos que tengan eficacia para los fumadores adultos sin incentivar el consumo entre los jóvenes. Por ese motivo, se incluyen además medidas tales como normas para un etiquetado claro y controles estrictos sobre la edad de los compradores, entre otras.
Los reguladores han mostrado su acuerdo con diversas publicaciones que identifican las bolsas como «productos de menor riesgo» cuando se comparan con los cigarrillos y, en consecuencia, la normativa debe evitar forzar a los adultos a volver al tabaco debido a la escasa disponibilidad de alternativas.
Límites a los jóvenes
La advertencia está clara: la nicotina es adictiva. Es una sustancia potente, de rápida absorción y con un sabor que puede crear dependencia, de modo que es importante que los menores nunca tengan acceso a estos productos. Limitar el contenido a 20 mg de nicotina e imponer estrictas restricciones en la edad del consumidor son medidas importantes. Para menores de 18 años son ilegales.
La futura ley deberá incorporar las opiniones recabadas entre expertos y basada en evidencias científicas en cuanto a aspectos específicos como los sabores, ingredientes y presentación de estos productos al público, además de crear un «mapa vivo de la evidencia» al cual se irán sumando los últimos estudios científicos publicados al respecto.
Fuentes próximas al proceso legislativo han declarado que la futura regulación «estará basada en la evidencia y será proporcionada, con el objetivo de proteger la salud pública al tiempo que evite medidas que podrían empujar a los adultos a volver a fumar».