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Marcia Kilgore revoluciona los zapatos de pasarela con biomecánica: «Se sienten como zapatillas»

Zapatos
(Foto: Fiflop)
Ana Márquez
  • Ana Márquez
  • Mi sueño era convertir mi pasión en profesión, y lo conseguí. En cuanto terminé la carrera de periodismo entré en el mundo editorial y no he parado de escribir sobre moda, belleza, cine y estilo de vida para importantes cabeceras como COOLthelifestyle. Me encanta aprender y enseñar, tanto que soy docente de Periodismo Digital y Redes Sociales en Condé Nast College. Y como curiosidad, añadir que soy imagen de una crema facial de una conocida marca y es posible que me encuentres en algún 'beauty stand'.
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Marcia Kilgore es una de esas empresarias que ha sabido ver, antes que nadie, una necesidad del mercado y convertirla en un imperio. Fundadora de marcas tan influyentes como Soap & Glory, Beauty Pie o FitFlop, su trayectoria está marcada por una idea tan sencilla como revolucionaria: los productos que usamos a diario no deberían obligarnos a elegir entre bienestar y estética. Y es que, hace 20 años, Marcia irrumpió en el calzado con biomecánica y hoy la aplica a los zapatos de alta costura. Hablamos con ella.

Aunque su nombre está ligado a varias industrias, es FitFlop, la firma inglesa de calzado ergonómico que lanzó en 2007, la que mejor define su manera de emprender. Kilgore no venía del mundo del calzado ni de la ingeniería, sino de la experiencia personal. Simplemente no encontraba unos zapatos que encajaran con su forma de vestir y, al mismo tiempo, fueran cómodos para caminar durante horas. Así que decidió crearlos ella misma.

«No encontraba un par de zapatos que encajara con mi armario y que además fuera increíblemente cómodo para caminar», recuerda. En un momento en el que llevar zapatillas con traje no estaba socialmente aceptado, Kilgore se propuso desarrollar una sandalia que fuera atractiva, adictiva al caminar y que hiciera que «todo el cuerpo se sintiera mejor». Así nació la primera sandalia FitFlop.

Bailarinas
(Foto: Fitflop)

Ingeniería inteligente: el verdadero lujo invisible

«Partimos de una visión 360º de la biomecánica»

Desde el inicio, FitFlop se construyó sobre un concepto clave: la ingeniería inteligente aplicada al movimiento del cuerpo. Una idea que define todo el proceso creativo de la marca.

«La ingeniería inteligente es la base de todo lo que diseñamos», explica Kilgore. «Partimos de una visión 360º de la biomecánica: cómo el zapato interactúa con el cuerpo, cómo se mueve el cuerpo al llevarlo y cómo podemos crear tecnología que optimice ese movimiento».

FitFlop trabaja con un equipo de expertos en investigación y desarrollo, liderado por especialistas en biomecánica, para garantizar que cada diseño ofrezca el equilibrio adecuado entre soporte, amortiguación y flexibilidad. Pero, para Kilgore, la técnica nunca puede ir desligada del deseo.

«No hay ninguna razón para no tener algo bonito y que, al mismo tiempo, sea realmente cómodo», afirma. «Nunca es estilo o función: siempre es ambos».

De la ‘WalkStar’ al armario contemporáneo

«Suelo llevar nuestras sandalias de tacón de piel para la oficina, puedo volver caminando a casa sin problema»

La primera sandalia, la mítica WalkStar 1, se convirtió en un fenómeno global y sentó las bases del ADN creativo de FitFlop: unir ciencia y diseño cuando nadie más lo estaba haciendo.

«La WalkStar consistía en fusionar biomecánica y estilo, algo que en ese momento no hacía nadie», explica Kilgore. «Ese ADN no ha cambiado. Lo que ha evolucionado es la forma de expresarlo».

Hoy la marca abarca una amplia variedad de siluetas, materiales y estilos (desde zapatillas hasta sandalias de plataforma o tacón), pero todo parte de la misma pregunta fundacional: «¿Esto se siente increíble al llevarlo?».

Ella misma es usuaria habitual de sus diseños. «Ahora suelo elegir nuestras zapatillas o sandalias de plataforma. Incluso uso nuestras sandalias de tacón de piel para la oficina: tienen el punto justo de carácter y puedo volver caminando a casa sin problema».

Zuecos, zapatos
(Foto: Fitflop)

Cuando la ergonomía no limita, sino impulsa la creatividad

«Nos preguntamos constantemente cómo hacer que funcione ergonómicamente y siga siendo bonito»

Lejos de ver la ergonomía como una restricción, Kilgore la considera un punto de partida innegociable. «La ergonomía no limita nuestra creatividad, la enfoca», asegura. «Es la base sobre la que se construye todo».

Eso implica renunciar a diseños que no funcionan a nivel biomecánico, por atractivos que sean. «Si no se siente bien, no pasa el corte». Pero también obliga al equipo a ir más allá y encontrar soluciones innovadoras. «Nos preguntamos constantemente cómo hacer que funcione ergonómicamente y siga siendo bonito. Ese reto da lugar a algunos de nuestros mejores diseños».

La ciencia detrás del calzado FitFlop busca favorecer el movimiento natural, reducir la presión en las articulaciones y optimizar la energía que el cuerpo devuelve al caminar.

La mujer FitFlop y el fin del calzado que duele

«La vida es demasiado corta para llevar zapatos que te incapacitan»

Para Kilgore, la mujer FitFlop es alguien que no está dispuesta a sacrificar su bienestar. Para ella, los zapatos son un capricho, deberían sentirse así y también alegrarle el alma. Es una mujer que se mueve, trabaja, viaja, cuida, baila y vive intensamente. «La vida es demasiado corta para llevar zapatos que te incapacitan», afirma. 

No es casual que el interés por el calzado ergonómico haya crecido en los últimos años. «Cuando alguien tan visible y elegante como la reina Letizia habla abiertamente de salud podal, se generan conversaciones reales y la gente se replantea sus propias decisiones», señala Kilgore. «Valida lo que siempre hemos defendido: el confort no es un compromiso, es una necesidad».

Letizia, zapatos
Reina Letizia. (Foto: GTRES)

Artesanía, moda y visión empresarial

«Queríamos demostrar que un zapato de alta costura puede sentirse como una zapatilla»

En mercados como el español, FitFlop ha encontrado un público especialmente receptivo. «El boca a boca de farmacéuticos, médicos y fisioterapeutas ha sido increíble», explica. «Además, el consumidor español valora mucho la artesanía y entiende la inversión en un zapato bien hecho».

Sandalia, zapatos
Diseño en colaboración con Roksanda. (Foto: Fitflop)

Colaboraciones como la realizada con la diseñadora Roksanda refuerzan esa visión. «Queríamos demostrar que un zapato de alta moda puede sentirse como una zapatilla», afirma Kilgore. Una declaración que resume, quizá mejor que ninguna otra, la filosofía de una empresaria que ha convertido el confort en un acto de poder… y de estilo.