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Charles Leclerc se casa al volante del Ferrari más caro del mundo: un Ferrari Testa Rossa de 40 millones

Charles Leclerc
(Foto: Charles Leclerc)
Marta Morales
  • Marta Morales
  • Graduada en Estudios Ingleses por la UA. Tras estudiar el Máster en Comunicación de Moda y Belleza (VOGUE) por la UC3M empecé a escribir para Glamour y Vogue, en ‘print’ y en digital, aunque terminé queriéndome enfocar en el sector del lujo. Por este motivo empecé mi andadura en COOL the lifestyle. Y aquí me encuentro, ejerciendo de redactora y periodista multimedia, especializada en belleza, moda, viajes y estilo de vida. Además, en mi afán por aprender y compartir lo que más me gusta, en junio de 2023 finalicé el Máster en Formación para profesora en la Universidad CEU San Pablo. Puedes seguirme en Instagram @martamoralesb.
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Si hay algo que define a Charles Leclerc más allá de su talento al volante es su elegancia natural. Discreto, magnético y profundamente ligado a Mónaco, el piloto ha firmado una de las estampas más sofisticadas del año al elegir para su boda el que muchos consideran el coche de novios más caro del mundo: un Ferrari 250 Testa Rossa valorado en cerca de 40 millones de euros.

La escena parecía sacada de una película clásica ambientada en la Riviera francesa. Tras una ceremonia íntima junto a Alexandra Saint Mleux, la pareja abandonó la celebración recorriendo las calles del Principado en una pieza histórica del automovilismo. Rojo intenso, líneas esculturales y un sonido inconfundible que convirtió el momento en pura poesía mecánica.

El Ferrari 250 Testa Rossa no es sólo un coche; es una obra de arte con pedigrí deportivo. Nacido en 1957 para dominar las carreras de resistencia, su nombre cabeza roja hace referencia al característico color de las culatas de su motor V12 de tres litros. Con 300 CV y menos de 800 kilos de peso, fue capaz de alcanzar los 270 km/h, cifras extraordinarias para su época. Su chasis tubular y su carrocería firmada por Scaglietti lo convierten hoy en una pieza de colección prácticamente inalcanzable.

Exclusividad en estado puro: según los registros históricos, se fabricaron apenas una veintena de unidades —las cifras varían según las fuentes—, lo que explica su valor astronómico en el mercado internacional. Algunos ejemplares han superado ampliamente los 30 millones de dólares en subastas. Elegir este modelo como coche de boda no es sólo una declaración de estilo, sino también una declaración de legado.

Porque Leclerc no sólo conduce para la Scuderia Ferrari; forma parte del imaginario contemporáneo de la marca. Hay algo casi romántico en que un piloto oficial del Cavallino Rampante celebre el día más importante de su vida al volante de uno de los Ferrari más icónicos jamás creados. Tradición y modernidad, competición y amor, velocidad y calma: todo en perfecta armonía.

Con la temporada 2026 a punto de comenzar, el monegasco arranca el año con un brillo diferente. Si en la pista persigue títulos, fuera de ella ha sellado su mayor victoria personal. Y lo ha hecho con estilo, carácter y un Ferrari legendario que ya forma parte de la historia de las bodas más exclusivas del mundo.

Charles Leclerc se casa al volante del Ferrari más caro del mundo: un Ferrari Testa Rossa de 40 millones
(Foto: Charles Lecrec)

Desde su llegada a la Scuderia Ferrari en 2019, Charles Leclerc se ha consolidado como el gran proyecto de presente y futuro de la escudería de Maranello. Tras formarse en la Ferrari Driver Academy y debutar en Fórmula 1 con Alfa Romeo, el monegasco dio el salto al equipo italiano con apenas 21 años y no tardó en dejar su huella con victorias icónicas y poles espectaculares. Su vínculo con Ferrari va más allá del contrato: es una relación casi emocional, marcada por la presión, la ambición de devolver al Cavallino a lo más alto y una identificación total con los colores rojos. En el plano personal, Leclerc también disfruta de los deportivos de la marca y ha sido visto conduciendo modelos exclusivos como el SF90 Stradale, reflejo de una pasión que trasciende los circuitos y forma parte de su estilo de vida.