Laporta estaba desencadenado en Yeda, como Django, tras ganar el Barcelona la Supercopa de España en una final impresionante contra el Real Madrid. El presidente culé, como el año pasado, volvió a levantar el título con sus jugadores como un jugador más. Sacando su lado más pasional y dejándose llevar para celebrar otro entorchado más.
Ya es el cuarto título de Hansi Flick desde que llegó al Barcelona. Y su llegada fue una gran apuesta de Joan Laporta. El presidente azulgrana se mostró totalmente eufórico sobre el césped de Yeda.
Una vez acabó la final de la Supercopa de España y el Barcelona levantó el título sobre el Alinma Stadium, Laporta fue con sus jugadores y levantó el trofeo. Y no una. Dos veces. Los futbolistas culés le coreaban y animaban a que siguiese celebrando con ellos. Una comunión en la que el máximo mandatario del Barça se sintió como en casa.
«Tenemos un equipo que juega espectacular y que da exhibiciones como la de hoy. Decimos que somos como una gran familia y es así. Son jóvenes y es fantástico. Hansi Flick y todo el grupo que tiene lo están haciendo muy bien. Son artífices de este gran éxito. Nos gustaría revivir lo del año pasado y un poco más», declaró Laporta ante los medios de comunicación para explicar su euforia.
Y es que el presidente blaugrana siempre ha sido un presidente muy emocional. No es la primera vez que vemos este tipo de celebraciones. Lo hizo el año pasado en la final de la Supercopa y también tras ganar la Copa del Rey. Ambas como la de esta noche ante el Real Madrid. A Laporta le encanta estar siempre en el centro de la noticia.