La ciencia celebra un hito sin precedentes: en 2025 se han eliminado 45.000 toneladas de basura del océano
Limpiar el océano ha sonado siempre más a un deseo que a un plan realista. La magnitud del problema parece imposible de abarcar, incluso con tecnología avanzada y voluntad política. Sin embargo, en 2025 algo ha cambiado y los datos lo confirman.
Una organización internacional ha logrado retirar una cantidad de residuos que hasta hace poco parecía fuera de alcance, llegando a una cifra récord a escala global.
Aquí te contamos qué hay detrás del hito de The Ocean Cleanup y cómo puede impactar sobre el futuro de los océanos y de nuestra relación con ellos.
Un récord en la eliminación de basura del océano
En 2025, The Ocean Cleanup ha dado lugar a un hito histórico al retirar 45.000 toneladas de plástico de océanos y ríos. La cifra incluye residuos acumulados durante décadas en zonas críticas como la Gran Mancha de Basura del Pacífico, situada entre Hawái y California, uno de los mayores puntos de concentración de plástico del planeta.
Este resultado es fruto de más de una década de desarrollo tecnológico, pruebas fallidas, ajustes constantes y trabajo coordinado en distintos países. La organización, fundada en 2013 por el ingeniero neerlandés Boyan Slat cuando tenía solo 18 años, ha combinado sistemas de limpieza oceánica con interceptores fluviales que actúan antes de que el plástico llegue al mar.
Una parte clave del éxito está en esa estrategia doble. Los sistemas flotantes permiten capturar residuos ya acumulados en los giros oceánicos, mientras que los interceptores instalados en ríos atacan el problema en su origen. No es un detalle menor si se tiene en cuenta que un porcentaje muy pequeño de ríos concentra la mayor parte del plástico que acaba en el océano.
El plástico recogido no se abandona ni se destruye, sino que regresa a tierra para su tratamiento y reciclaje, y parte de ese material ya se ha empleado para fabricar productos reutilizables. El objetivo de la organización es limpiar el océano hasta el punto de poder dejar de existir como proyecto.
El impacto de este avance sobre el futuro del océano
Retirar 45.000 toneladas de basura no soluciona el problema del plástico marino, pero cambia el marco desde el que se aborda. Demuestra que la limpieza a gran escala es posible y que la tecnología puede jugar un papel relevante si se mantiene en el tiempo.
Reducir la cantidad de plástico flotante mejora la salud de los ecosistemas marinos, disminuye el riesgo para aves, peces y mamíferos, y ayuda a frenar la fragmentación del plástico en microplásticos, uno de los mayores retos actuales para la ciencia.
También hay un efecto indirecto, que es que los datos presionan a gobiernos y empresas para actuar, porque eliminan la excusa de la imposibilidad técnica. Si se puede retirar plástico, también se puede reducir su entrada con mejores políticas de residuos y consumo.
El hito de 2025 es una prueba tangible de que actuar a gran escala tiene sentido para nuestro medio ambiente. El océano sigue recibiendo millones de toneladas de plástico cada año, pero ahora sabemos que parte del daño se puede revertir si existe continuidad, inversión y coordinación global.