Luna

Los astrónomos se tiran de los pelos: descubren que la Luna ha encogido 50 metros y la NASA replanteará sus misiones

Luna, NASA, ciencia
Luna. Foto: Freepik
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La Luna, nuestro satélite natural más cercano, continúa sorprendiendo a la comunidad científica. Los expertos de la NASA confirman que la Luna ha experimentado una reducción de aproximadamente 50 metros en su diámetro en los últimos cientos de millones de años, un fenómeno causado por la contracción térmica de su interior.

Este proceso ocurre mientras el núcleo lunar se enfría lentamente, provocando que la corteza se comprima y se formen fallas y fracturas visibles en la superficie.

Aunque esta disminución es pequeña en comparación con su tamaño total, demuestra que la Luna no es un cuerpo completamente estático, sino que sigue ajustándose geológicamente con el tiempo.

Contracción lunar: cómo se detecta y qué significa

Los investigadores han combinado imágenes satelitales de alta resolución con datos de altimetría lunar para mapear con precisión las fallas y estimar la magnitud de la contracción.

Gracias a estas técnicas, se puede observar cómo la superficie se ajusta lentamente, creando pliegues y grietas que reflejan la contracción de la corteza. Este nivel de detalle permite comprender mejor los procesos geológicos de la Luna y aporta información relevante para la planificación de futuras exploraciones.

Terremotos en la Luna y riesgos para la exploración

Una de las consecuencias más conocidas de la contracción lunar es la generación de terremotos lunares, que pueden alcanzar hasta cinco grados en la escala de Richter.

Aunque son mucho más leves que los terremotos terrestres, estos movimientos sísmicos representan un factor a considerar en la planificación de misiones tripuladas y no tripuladas. Conocer la ubicación y actividad de las fallas permite anticipar riesgos y diseñar operaciones más seguras.

Implicaciones de la contracción lunar para las misiones Artemis

La NASA, a través de los programas Artemis, ya integra estos hallazgos en sus planes de exploración. Los datos sobre fallas y terremotos lunares ayudan sobre todo en estas funciones:

  • Evaluar la seguridad de las zonas de aterrizaje y sitios de investigación.
  • Planificar la ubicación de instrumentos y estructuras resistentes a movimientos moderados del terreno.
  • Monitorear continuamente la geología lunar para ajustar operaciones según cambios graduales de la superficie.

Aunque la contracción y los terremotos resultantes no representan un peligro inmediato para las misiones, subrayan la necesidad de integrar información geológica actualizada en todos los aspectos de la exploración lunar.

Qué revela la contracción de la Luna sobre la geología planetaria

Este fenómeno también ofrece pistas sobre la evolución de otros cuerpos celestes. La observación de contracción y fallas permite comprender mejor los procesos de enfriamiento y contracción que afectan a satélites y planetas rocosos en todo el sistema solar.

Así, la Luna continúa siendo un laboratorio natural para estudiar la dinámica de cuerpos planetarios y los cambios que ocurren a lo largo de millones de años.

En conclusión, la reducción de 50 metros en el diámetro de la Luna confirma que nuestro satélite es dinámico, que su corteza sigue ajustándose y que los programas de exploración espacial deben considerar estos factores para garantizar la seguridad y eficacia de futuras misiones.

La ciencia lunar demuestra, una vez más, que incluso los cuerpos celestes más cercanos pueden seguir generando descubrimientos inesperados que impactan la exploración humana del espacio.

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