La fábrica de los míticos detergentes y jabones ‘Lagarto’ cierra sus puertas de forma definitiva tras 55 años de actividad ininterrumpida
Tras el período de consultas, se prevé que el traslado tenga lugar en el segundo semestre de 2026
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La fábrica, propietaria de los famosos detergentes y jabones Lagarto, del grupo Euroquímica, ha cerrado sus puertas de forma definitiva para trasladar su producción a Illescas (Toledo). La decisión viene tras 55 años de actividad ininterrumpida en Zaragoza. Este cambio busca centralizar la producción, ya que desde Zaragoza se abastecía mejor al norte y exportaciones a mercados exteriores.
La planta en la ciudad toledana concentra en este momento la mayor parte de la producción de esta empresa, así como su sede social. Por tanto, este movimiento va a terminar de aglutinar toda su actividad en el mismo lugar manchego. Pero la pregunta es: ¿Qué pasará con los trabajadores que tenían su puesto en Zaragoza?
Apuntan desde la empresa que esta decisión afectará a cerca de 40 trabajadores (conviven perfiles jóvenes con empleados veteranos que llevan décadas vinculados a la compañía); por tanto, la empresa ha abierto un proceso de movilidad geográfica, contemplado en el artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores. Tras el período de consultas, se prevé que el traslado tenga lugar en el segundo semestre de 2026.

Traslado de la fábrica de jabones Lagarto de Zaragoza
De esta manera, se pone fin a 55 años de producción que comenzó en 1971 en el polígono Malpica de Zaragoza, convirtiéndose en un punto de referencia del jabón Lagarto, pero que ahora se despide de la ciudad aragonesa de forma definitiva. En 1914, nació la marca Lagarto para décadas después abrir la planta de Zaragoza, que en los 80 se convirtió en uno de los grandes centros de producción de la compañía.
En 2022, la empresa tuvo que solicitar un concurso de acreedores y un año después, logró evitar la quiebra tras la entrada del fondo luxemburgués Tertius Capital. En 2024, se aplicó un ERE que afectó al 20% de su plantilla total (cerca de 80 trabajadores entre ambas sedes), aunque la situación se resolvió con bajas incentivadas y salidas de manera voluntaria.