La falta de red eléctrica pone en riesgo 116.000 viviendas ya en marcha en los barrios nuevos de Madrid
Podría impedir el desarrollo de pisos en Valdecarros, Los Berrocales, Los Ahijones, Los Cerros o El Cañaveral

La falta de una planificación eléctrica rigurosa por parte del Gobierno podría paralizar la construcción de 116.000 viviendas en los nuevos proyectos residenciales de la Comunidad de Madrid, así como la seguridad del suministro energético.
Desde el Ejecutivo regional señalan que el plan energético de Pedro Sánchez deja fuera numerosos pisos de los desarrollos del sureste como Valdecarros, Los Berrocales, Los Ahijones, Los Cerros o El Cañaveral, cuya puesta en marcha podría retrasarse más allá de 2030 por la falta de luz.
La patronal de las promotoras inmobiliarias de Madrid, Asprima, ya destacó tras la nueva promesa de nuevas viviendas de Sánchez que, en 2024, los proyectos de 350.000 nuevas viviendas vieron su petición de acceso a la red eléctrica denegada.
Alertaban de que, anteriormente, lo normal era sufrir retrasos en recibir estas autorizaciones, lo que alargaba los plazos de construcción; pero ahora directamente se deniegan las peticiones, con lo que ni siquiera pueden comenzar las obras.
Sin viviendas por una red saturada
Ante el problema que supone, la asociación elaboró un informe donde apuntaba que la infraestructura eléctrica ya era uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo de vivienda nueva en España y proponía 16 medidas regulatorias y operativas para revertir esta situación.
El documento advertía de que la producción de vivienda es claramente insuficiente —según el Banco de España, el déficit acumulado alcanza ya las 700.000 viviendas— y ponía el foco en las dificultades de acceso y conexión a la red eléctrica.
Sin ir más lejos, en 2024, el sector urbanístico solicitó 6,7 GW de acceso a la red, de los cuales aproximadamente «la mitad no pudieron ser atendidos por falta de capacidad disponible o por el desistimiento de los promotores ante la falta de certidumbre».
Desde la patronal subrayan una evidente «falta de coordinación entre la planificación urbanística y la planificación eléctrica» que está obligando a los promotores a «asumir sobrecostes significativos y a esperar refuerzos de red que retrasan los proyectos y comprometen su viabilidad».
Asimismo, critican las prácticas actuales del Ejecutivo en materia eléctrica, como las reservas de potencia excesivamente largas y rígidas, la duplicidad de validaciones administrativas o un reparto de costes que recae mayoritariamente en el promotor y que contribuyen a encarecer el precio final de la vivienda.
Priorizar infraestructuras de proyectos
Para corregir esta situación y poder sacar al mercado las viviendas de obra nueva, los promotores han pedido flexibilizar los límites de inversión en redes, impulsar inversiones anticipatorias que permitan atender la demanda residencial futura y priorizar las infraestructuras eléctricas vinculadas a desarrollos con planeamiento definitivamente aprobado.
Asimismo, plantean crear mecanismos estables de coordinación entre administraciones, distribuidoras y promotores para alinear los calendarios urbanísticos y eléctricos desde las fases iniciales.
Jorge Ginés, director general de Asprima llamó a «priorizar la vivienda como un uso de interés social dentro de la planificación eléctrica y simplificar los trámites es clave para desbloquear miles de viviendas y optimizar la inversión en red».
Asimismo, la asociación solicitó a la Administración General del Estado, las comunidades autónomas, los ayuntamientos, las empresas distribuidoras y el regulador (CNMC) que incorporen con urgencia estas propuestas y eviten que la infraestructura eléctrica siga siendo un freno estructural a la oferta de vivienda.