La Semana Europea de la Pobreza Energética, iniciativa surgida desde la sociedad civil, pondrá el foco en los hogares que no pueden satisfacer sus necesidades de suministros de energía, como consecuencia de un nivel de ingresos insuficiente. Una realidad que, en muchos casos, se agrava cuando la vivienda es ineficiente. España es, en estos momentos, el cuarto país de la UE más afectado por esta problemática. Así lo indica Eurostat, la oficina de estadística de la Comisión Europea, que señala que, en 2024, el 17,5% de la población española (8,5 millones de habitantes) tuvo dificultades para mantener el confort térmico en su domicilio.