El juez usó el audio para contrastar las lagunas de memoria de la denunciante del ex DAO en la declaración
El magistrado ha reproducido en la vista de tres horas extractos cada vez que la mujer decía no recordar
El juez sobre todo quería entender por qué si habían dejado la relación ella le pedía explicaciones
El magistrado del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid ha empleado el audio aportado por la denunciante como herramienta activa durante las declaraciones del ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González y su víctima.
Tal como ha podido saber OKDIARIO, el juez David Maman ha reproducido los pasajes concretos de la grabación cada vez que la mujer manifestaba no recordar algún extremo. Eso apunta a que el juez ya había estudiado en profundidad el audio y lo tenía dividido por los minutos clave.
La sesión, celebrada este martes 17 de marzo, ha durado tres horas y ha concluido sin que se aclarara qué nuevas diligencias de investigación ordenará el instructor. Las partes podrían solicitar alguna pesquisa, pero ese extremo aún no ha sido confirmado.
Durante la sesión no se ha hablado ni de incautación de teléfonos móviles ni de cámaras de seguridad en el edificio ni similares.
El uso del audio ha resultado determinante para la dinámica de la vista. Según han explicado fuentes judiciales a OKDIARIO, la grabación no se ha reproducido en sala de forma íntegra, sino de manera selectiva: el juez la utilizaba como instrumento de contraste en los momentos en que la denunciante declaraba no tener memoria de algún episodio concreto, confrontándola con el contenido de los fragmentos correspondientes.
La mujer ha declarado sin biombo, esto es, sin la mampara protectora que la legislación contempla para determinadas víctimas con vistas a evitar un cara a cara ya durante la vista oral de un juicio.
El juez ha mostrado un interés particular en esclarecer la naturaleza de la relación que mantuvieron ambos y, sobre todo, si la había concluido. Según las mismas fuentes, el magistrado ha querido entender fundamentalmente por qué, si habían dejado la relación, era ella quien le pedía explicaciones a él, un detalle que apunta a que la instrucción busca desenredar la cronología afectiva previa a los hechos del 23 de abril de 2025.
Diligencias pendientes
El fiscal por ahora se ha alineado con los intereses del ex DAO al no apoyar la imposición de una medida cautelar como es una orden de alejamiento de una determinada distancia. En todo caso, las nuevas diligencias que pueda acordar el juez permanecen en el aire.
Jota González ha comparecido ante los periodistas a la salida del juzgado y ha negado los hechos con contundencia. «Me han destrozado la vida por algo que no he hecho en absoluto. Ya me han juzgado, me han condenado sin ninguna prueba. Yo lo único que veo aquí en todo esto es maldad, ruindad y odio. Odio por no haber conseguido las pretensiones que ella quería, pretensiones profesionales y personales», ha declarado.
Ha añadido que espera que el audio pueda «esclarecer los hechos y que salga la verdad adelante», al considerarlo «la prueba principal» de la causa. Considera que hubo «un juego» por el que ella decía que no quería tocamientos, pero con los gestos indicaba que sí los quería.
La versión de la defensa de la denunciante ha sido diametralmente opuesta. El letrado Jorge Piedrafita ha explicado que el ex DAO «ha reconocido la plena validez» del documento y «su voz», y «no lo ha impugnado».
«Lo reconoce y asume en toda su integridad», ha resumido, añadiendo que en un momento de la declaración el juez le dijo al ex DAO que había escuchado «perfectamente» el ruido de una cremallera, extremo que el investigado negó. Piedrafita ha descrito al ex DAO como «errático» y ha asegurado que «se le han pillado en muchas mentiras», mientras que la denunciante «ha acreditado todos los extremos que se le han preguntado».
Audio de la agresión
La grabación es el eje procesal de la causa. Según la querella, los hechos se remontan al 23 de abril de 2025, cuando la mujer, que prestaba «servicio activo ordinario en la comisaría de Coslada», recibió «múltiples llamadas telefónicas» de González «requiriendo su presencia de forma inmediata y perentoria».
Tras compartir un rato en un restaurante con el ex DAO y otro comisario, ambos se trasladaron a un inmueble donde, según el escrito acusatorio, el ex DAO inició «de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual» que fue «rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento».
La defensa de González sostiene la lectura contraria. En un escrito previo al juicio, su representación legal apuntó «contradicciones entre el relato de la querella y el contenido de la grabación», y describió lo que se oye en el audio no como una negativa, sino como «unos reproches de celos y demandas de atención», con «expresiones afectivas y un tono de confianza personal». El propio ex DAO ha reiterado este martes que las relaciones «se limitaron a besos y abrazos» y que «fueron en todo momento consentidas», y ha calificado a la denunciante de «histérica».
González dimitió como DAO en febrero de 2024 en el marco de la vorágine política y policial que rodeó la causa. La querella describe una relación previa «caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta», en la que la posición jerárquica del exmando habría sido «sistemáticamente instrumentalizada» para generar «una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica».
Según un escrito, la relación concluyó «por decisión unilateral» de la mujer, circunstancia que González «no aceptó», iniciando «una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado».
Ahora, con las declaraciones practicadas y el audio sobre la mesa, todo el peso de la instrucción recae en un juez que aún no ha revelado su próximo paso. La respuesta a la pregunta que él mismo ha formulado esta mañana —por qué ella le pedía explicaciones a él si ya habían terminado— puede resultar más decisiva de lo que aparenta.