Conciliación laboral

Ni excedencia ni baja: el nuevo derecho de conciliación que permite a los padres reducir su jornada si tienen hijos menores de 12 años

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Blanca Espada

Conciliar sigue siendo, para muchos trabajadores, una especie de puzzle que nunca termina de encajar. El trabajo por un lado, los horarios del colegio por otro, y entre medias el tener que estar organizando horarios y otras cosas para que todo saga bien. En ese contexto, hay una opción que cada vez más trabajadores están poniendo sobre la mesa porque permite ajustar un poco el día a día sin tener que dejar el empleo. Un derecho de conciliación que permite a los padres reducir su jornada si tienen hijos menores de 12 años.

No se trata de un derecho que sea nuevo, pero sí que es cierto que en los últimos meses se está hablando más de ello. La reducción de jornada por cuidado de hijos está recogida en la ley y no depende de que la empresa quiera o no quiera concederla, algo que es importante entender bien desde el principio, porque no se trata de pedir permiso, sino de ejercer un derecho. Otra cosa distinta es que luego sea fácil utilizar, ya que de buenas a primeras parece algo ideal pero cuando entran en juego el sueldo, los gastos y la organización familiar, la decisión ya no es tan sencilla.

El nuevo derecho de conciliación que permite a los padres reducir su jornada

Lo primero que debemos tener claro es que reducir la jornada significa trabajar menos horas, no cambiar turnos o salir antes del trabajo un día, sino que implica el recorte de tiempo laboral de manera continuada. La ley permite hacerlo dentro de un margen bastante amplio, pudiendo reducir desde un octavo de la jornada hasta la mitad.

La mayoría de los trabajadores, sin embargo, pueden optar por reducciones pequeñas, lo justo para poder llevar o recoger a los niños sin depender de nadie. Otros, en cambio, necesitan recortes más grandes ya que como decimos, no hay una única forma de hacerlo y ahí es donde cada familia tiene que ver qué le encaja.

El sueldo baja, y eso es lo que frena a muchos

La reducción de jornada es algo que la ley recoge, pero claro, también es evidente que vas a cobrar menos por lo que este es el punto que hace que mucha gente se lo piense dos veces. Porque una cosa es querer tener más tiempo y otra muy distinta es poder asumir una bajada de ingresos, sobre todo con los precios como están.

Aun así, hay quien hace números y decide que le compensa o que no tienes más remedio y entonces es cuando surge otra duda, cómo se solicita esa reducción de jornada a la empresa.

Quién puede solicitarla y cómo

En principio, cualquier trabajador con hijos menores de 12 años puede pedir la reducción. No hace falta una situación excepcional ni justificar nada fuera de lo normal. El motivo es claro ya que se utiliza para cuidar de los hijos o para el momento del día en el que como ya hemos dicho, tenemos que llevarlos al colegio o recogerlos. La reducción entonces no es una ayuda puntual ni algo que dependa del tipo de contrato sino que un derecho general. Otra cosa es cómo se organiza después dentro de la empresa, pero el punto de partida es que puedes solicitarla si la necesitas.

Y en cuanto a cómo se pide, el trámite no tiene mucha complicación, pero tampoco conviene hacerlo de cualquier manera. Lo habitual es presentar una solicitud por escrito indicando cuánto quieres reducir la jornada y desde cuándo. Se suele hablar de un preaviso de unos 15 días, aunque esto puede variar según el convenio. Por eso, antes de nada, merece la pena echarle un vistazo. Y un consejo bastante básico pero que evita problemas: guarda copia de todo ya que no te cuesta nada y puede venir bien si hay algún desacuerdo después.

Qué pasa si la empresa pone problemas

Aquí es donde suelen venir las dudas. ¿Te pueden decir que no? En teoría, no deberían negarse sin una razón de peso. Otra cosa es que intenten negociar horarios o plantear alternativas. Pero en el caso de que sí que se genere negativa o que haya un conflicto, el trabajador puede acudir a los juzgados de lo social. Y estos casos suelen ir rápido, precisamente porque afectan a la conciliación familiar. En la práctica, muchas veces se llega a un acuerdo antes de llegar tan lejos. Pero saber que existe esa vía también da cierta tranquilidad.

En definitiva, la reducción de jornada ayuda, pero tampoco es la solución a todo. El problema de fondo sigue siendo el de conciliar, que en España no es fácil. De hecho, muchas veces son las madres las que terminan dando este paso, lo que acaba teniendo consecuencias en su carrera profesional y en sus ingresos a largo plazo. Aun así, para muchas familias es la única forma de organizarse sin vivir con la sensación de no llegar nunca a todo. No es perfecta, pero es una herramienta más. Y al final, es lo que muchos buscan, tener un poco de margen para poder respirar en el día a día, aunque sea a costa de ajustar otras cosas.

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