Adiós a 8 siglos de tradición: dos pastores realizan este mes la última trashumancia de ovejas de la provincia de Soria
Soria vive este mes un hito histórico que cierra un ciclo de más de ocho siglos. Los hermanos Pérez, ganaderos de Navabellida, realizarán del 19 al 21 de junio la última trashumancia de ganado merino a pie por la provincia.
Este último trayecto sirve de despedida a una tradición nómada milenaria que ostenta el título de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El adiós definitivo a la trashumancia merina en Soria
La Mancomunidad de Tierras Altas organiza la decimosexta edición de ‘Somos Trashumantes’, un evento que este año adquiere un tinte especialmente emotivo y simbólico. Los hermanos Pérez protagonizarán este trayecto de tres etapas por la Cañada Real Soriana Oriental, marcando el fin de un oficio milenario en la región.
Tras más de cincuenta años recorriendo estas rutas siguiendo los pasos de generaciones de pastores serranos, estos ganaderos inician su jubilación. Con ellos desaparece el último rebaño que aún mantenía vivo el traslado a pie, una forma de vida marcada por la sobriedad y la extrema dureza.
¿Cuál es el itinerario de este último viaje por la Cañada Real Soriana Oriental?
El recorrido comenzará en la capital soriana, concretamente en el camino del Cañuelo. A lo largo de tres jornadas, el rebaño de merinas atravesará puntos emblemáticos del norte de la provincia que han moldeado el paisaje soriano.
Los participantes cruzarán el pueblo de Garray y el cerro de Numancia, avanzando por el Valle de Tera y los robledales del Zarranzano.
La expedición también pasará por el espectacular acebal de Garagüeta y la Sierra de Alba antes de encarar el tramo final. El trayecto concluirá el domingo 21 de junio en Navabellida, el pueblo natal de los hermanos Pérez.
Allí, una fiesta de la trashumancia servirá de homenaje a toda una vida dedicada al ganado extensivo. La organización subraya que las plazas para acompañar al rebaño son limitadas y requieren preinscripción antes del 9 de junio.
El esplendor del Honrado Concejo de la Mesta y la potencia lanera de Soria
Según informa Soria Noticias, para entender la magnitud de este acontecimiento, conviene recordar que Soria funcionó como una potencia internacional entre los siglos XVI y XVIII.
La provincia albergaba más de 333.500 ovejas merinas en el siglo XVIII. La lana castellana, tras lavarse en centros de la capital o San Pedro Manrique, vestía a las élites europeas al exportarse a Inglaterra y los Países Bajos.
Este sistema se mantuvo durante más de 560 años bajo la protección del Honrado Concejo de la Mesta, fundado por Alfonso X en 1273. Sin embargo, la abolición de sus privilegios en 1813 y el impacto de la Guerra de la Independencia iniciaron su declive definitivo.
Ya en el siglo XX, la llegada del ferrocarril y el transporte por carretera sustituyeron el traslado a pie, provocando una sangría humana y el abandono de un marco laboral que ocupaba a la mayoría de los varones de las Tierras Altas.
El legado ambiental y cultural de la trashumancia en Soria
La desaparición de la trashumancia no solo afecta a la memoria histórica. El pastoreo extensivo es fundamental para la prevención de incendios forestales, la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento de las vías pecuarias. Además, Soria pierde un vocabulario y unas costumbres únicas.
La jerarquía tradicional del rebaño, con figuras como el rabadán, el ayudador y el zagal, desaparece con los últimos pastores nómadas. Los hermanos Pérez cierran así una etapa de largas jornadas y noches de vigilancia.