Fiesta entre los paleontólogos: hallan el ano fosilizado más antiguo del mundo en un reptil de 290 millones de años
Un equipo de investigadores ha identificado el ano fosilizado más antiguo del mundo en un reptil que vivió hace unos 290 millones de años, un hallazgo excepcional que está generando gran entusiasmo entre los paleontólogos.
La marca quedó preservada cuando el animal se sentó brevemente sobre el barro, dejando una impresión de su cuerpo que hoy ofrece detalles sorprendentes de su anatomía.
El descubrimiento ha sido analizado en un estudio publicado en la revista científica Current Biology, donde los investigadores explican que este fósil conserva estructuras de tejido blando extremadamente raras.
El fósil revela la cloaca más antigua conocida en reptiles
La huella fósil fue encontrada en la Formación Goldlauter, dentro de la cuenca del Bosque de Turingia en Alemania, un depósito sedimentario que ha conservado rastros de vida del período Pérmico temprano. El rastro pertenece a un pequeño reptil de aproximadamente 9 centímetros de largo, que se habría detenido momentáneamente en el barro antes de continuar su camino.
El equipo científico denominó a este fósil Cabarzichnus pulchrus, una nueva especie de rastro de reposo atribuida a un reptil primitivo. Los investigadores consideran que probablemente pertenecía a un bolosaurio, un grupo temprano dentro del linaje de los reptiles.
Este animal vivió hace unos 295 millones de años, durante la edad Asseliana del Pérmico temprano, una época en la que los reptiles comenzaban a diversificarse con rapidez en los ecosistemas terrestres.
La impresión preservada en el barro muestra con claridad las escamas del vientre, formadas por queratina y utilizadas como una especie de armadura protectora. Sin embargo, el detalle que más llamó la atención de los científicos se encuentra en la base de la cola.
Allí aparece una zona rodeada de escamas modificadas que enmarcan una abertura similar a una ventilación, interpretada como la cloaca del reptil. Este rasgo convierte al fósil en el registro más antiguo conocido de una abertura cloacal en amniotas, el grupo que incluye reptiles, aves y mamíferos.
Un hallazgo que supera por mucho el récord anterior
Antes de este descubrimiento, el fósil más antiguo con una estructura similar correspondía al dinosaurio Psittacosaurus, cuyo registro de cloaca se había datado en aproximadamente 120 millones de años.
El nuevo hallazgo amplía ese registro en más de 170 millones de años, lo que refuerza la idea de que esta estructura anatómica ya estaba presente en los primeros reptiles.
Además, los investigadores observaron que la forma y orientación de la cloaca en Cabarzichnus pulchrus es diferente de la registrada en dinosaurios o cocodrilos.
Su configuración se parece más a la de tortugas, lagartos y serpientes actuales, lo que ofrece nuevas pistas sobre la evolución de esta característica en los reptiles.
El fósil también conserva filas de escamas poligonales en el tronco, las extremidades, la cabeza y la cola, todas ellas identificadas como escamas epidérmicas compuestas de queratina, similares a las que presentan los reptiles modernos.
Según los investigadores, este tipo de fósiles de rastro no solo documenta la presencia de un animal en un lugar determinado. También puede preservar detalles anatómicos que raramente sobreviven en el registro fósil, lo que los convierte en una herramienta clave para estudiar la evolución de los primeros vertebrados terrestres.
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