Durante años, la inducción parecía haber ganado definitivamente la partida en las cocinas españolas. Casi todas las reformas terminaban con la misma elección: una placa rápida, segura y con buen rendimiento energético. Pero 2026 ha cambiado ese panorama. La aparición de nuevas tecnologías, como los sistemas de cocción por infrarrojos integrados en piedra o cerámica, está moviendo el mercado mucho más rápido de lo previsto. Según el medio portugués Rainhadosfrangos, estas soluciones no solo igualan a la inducción, sino que la superan en velocidad, eficiencia y seguridad, ofreciendo tiempos de cocción hasta un 50 % más rápidos.