Un material capaz de soportar tensiones extremas con apenas dos milímetros de grosor ya no es ciencia ficción. China ha anunciado la producción en masa de una nueva fibra de carbono de altísimo rendimiento que supera en resistencia al acero convencional y que, además, es mucho más ligera. El avance no se limita al laboratorio: ya se fabrica a escala industrial, lo que abre la puerta a su uso en sectores como el transporte, la energía o la robótica.