El truco de un frutero para que los plátanos no se pongan negros que realmente funciona: «Llevo meses haciéndolo»

A todos nos ha ocurrido en alguna ocasión: compramos unos plátanos con el punto justo de maduración, y cuando vamos a comerlos unos días después nos damos cuenta de que se han puesto negros. Se trata de una de las frutas más consumidas del mundo y una de las más recomendadas por nutricionistas, pero tiene un gran inconveniente: madura demasiado rápido.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir al menos 400 gramos de frutas y verduras al día, y el plátano suele ser una opción habitual por su aporte energético, su contenido en potasio y su facilidad para consumirlo en cualquier momento. En este contexto, un Raúl Cardaba, un frutero con años de experiencia, ha compartido un truco sencillo y eficaz para evitar que los plátanos se pongan negros.
¿Cómo evitar que los plátanos se pongan negros?
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El plátano es una fruta tropical procedente de la planta herbácea que recibe el mismo nombre o banano, perteneciente a la familia de las musáceas. Presenta una forma alargada o ligeramente curvada y un peso aproximado de entre 100 y 200 gramos. Su piel es gruesa, de color amarillo y fácil de pelar, mientras que la pulpa es carnosa y de tonalidad blanca o amarillenta.
Aunque durante años su origen se situó en América Central, la mayoría de los autores coinciden en que procede del sudeste asiático, concretamente de la India. Llegó al Mediterráneo tras la conquista árabe en el año 650 d.C., a Canarias en el siglo XV y a América en 1516. Se comercializa durante todo el año.
En uno de sus vídeos más virales, Raúl explica el método que lleva meses utilizando y que, según asegura, funciona. «El truco es muy sencillo», comenta. «Cogemos papel de aluminio o film transparente y envolvemos bien la parte por donde madura el plátano para que no entre nada de aire». Esa parte no es otra que el tallo, el extremo por el que los plátanos estaban unidos al racimo.
La explicación tiene base científica. Los plátanos producen etileno, un gas natural que actúa como hormona vegetal y acelera la maduración de las frutas. Este gas se libera principalmente por el tallo, y cuando entra en contacto con el oxígeno del aire, el proceso se intensifica.Por eso, en pocos días, los plátanos pasan de estar en su punto a presentar manchas negras en la piel y una pulpa excesivamente blanda.
Para poner en práctica este método, sólo hay que seguir una serie de pasos muy sencillos:
- Separar los plátanos del manojo. No es obligatorio, pero ayuda a controlar la maduración de cada pieza de forma individual.
- Cortar un trozo de film transparente o papel de aluminio.
- Envolver completamente el tallo, asegurándose de que quede bien sellado y no entre aire.
- Guardar los plátanos en un lugar fresco y seco, lejos de fuentes de calor como el horno o la vitrocerámica y sin exposición directa al sol.
¿Se pueden meter los plátanos en la nevera? No es lo más recomendable, ya que el frío puede oscurecer la piel. Sin embargo, el frutero señala que durante los meses de verano puede ser la mejor opción. Eso sí, insiste en la importancia de envolver el tallo y meterlos en una bolsa de papel. De esta forma, aunque la piel pueda oscurecer ligeramente, la pulpa se mantiene en buen estado durante más tiempo.
En definitiva, si estás cansado de que los plátanos se pongan negros antes de tiempo, puede que la solución esté al alcance de tu mano. Un gesto simple que, según quienes ya lo han probado, realmente funciona.
Valor nutricional
El plátano es una fruta con un perfil nutricional equilibrado y muy interesante. Su contenido en proteínas (1,2%) y lípidos (0,3%) es bajo, aunque ligeramente superior al de otras frutas. Destaca especialmente por su aporte de hidratos de carbono, que alcanza alrededor del 20%. En el plátano inmaduro, el principal hidrato de carbono es el almidón, que durante el proceso de maduración se transforma progresivamente en azúcares simples como la glucosa, la fructosa y la sacarosa.
Gracias a este cambio, el plátano maduro resulta una fruta suave y fácil de digerir. Por el contrario, cuando se consume verde, el elevado contenido en almidón puede dificultar la digestión, provocando sensación de pesadez, flatulencias o dispepsias. Además, el plátano contiene inulina y otros fructooligosacáridos que no son digeridos por las enzimas intestinales y llegan al tramo final del intestino, donde ejercen efectos beneficiosos sobre el tránsito intestinal.
Desde el punto de vista mineral, es una fuente destacada de potasio, nutriente esencial para el funcionamiento normal de los músculos. En cuanto a vitaminas, sobresale su aporte de vitamina B6, fundamental para el sistema nervioso. Un solo plátano puede cubrir aproximadamente el 30% de las ingestas diarias recomendadas de esta vitamina en adultos jóvenes con actividad física moderada.