Los potajes están bien, pero hay más opciones en Cuaresma: este fabuloso guiso no lleva carne y es igual de calórico
Hay recetas que indudablemente vinculamos a la Cuaresma, pero en lo referido a los platos de cuchara hay un rey olvidado. Se trata de un guiso perfecto y apto para todo el mundo, ya que deja a un lado la carne y apuesta por el pescado, las legumbres y las verduras.
Por supuesto, hablamos del guiso de patatas con bacalao, almendras y piñones. Un potaje de los de toda la vida, que incluye ingredientes sencillos, pero que logra un sabor espectacular.
Y es que este guiso demuestra que la cocina de Cuaresma puede ser variada y sorprendente. No lleva carne, pero es un plato completo y energético gracias a la combinación de patatas, pescado y frutos secos. Una receta de toda la vida que merece recuperar su lugar en la mesa.
El guiso español perfecto para comer en Cuaresma: no lleva nada de carne
Las patatas con bacalao, almendras y piñones forman parte de esa cocina tradicional que se transmite de generación en generación. Es un plato humilde, pero muy sabroso, en el que cada ingrediente cumple un papel importante.
La base es un buen sofrito con cebolla, ajo y pimiento, que aporta aroma y profundidad al guiso. Sobre esto se añaden las patatas, que se cortan cascadas. Es decir, rompiéndolas con el cuchillo para que liberen su almidón y el caldo espese de forma natural.
El bacalao es el otro gran protagonista. Durante siglos ha sido uno de los pescados más utilizados en la cocina española, especialmente en épocas de abstinencia como la Cuaresma.
Todo porque logra un sabor muy intenso, con textura firme y es muy nutritivo. Pero, más importante, no necesita incluir carne para lograrlo.
Los mejores chefs dicen que lo que marca la diferencia en la receta es la incorporación de almendras y piñones, que aportan un matiz tostado y una textura más cremosa al plato.
Cómo preparar el guiso de bacalao y patatas perfecto para la Cuaresma
La elaboración de este plato es sencilla y no requiere técnicas complicadas. Primero se prepara el sofrito con cebolla, ajo y pimiento en una cazuela con aceite de oliva.
Cuando las verduras estén bien pochadas, se incorporan las patatas cascadas y se cubren con agua o caldo. El guiso se deja cocer a fuego medio hasta que las patatas empiezan a ablandarse.
En ese momento se añade el bacalao desalado en trozos, que terminará de cocinarse en apenas unos minutos.
Mientras tanto, se prepara la picada de almendras en un mortero. Esta mezcla se incorpora a la cazuela junto con los piñones y se deja hervir unos minutos más para que todos los sabores se integren.
El resultado es un guiso contundente, reconfortante y perfecto para la Cuaresma, ideal para quienes quieren salir del clásico potaje sin renunciar a un buen plato de cuchara.
Otros platos vegetarianos de cuchara que puedes disfrutar en Semana Santa
Este no es el único guiso que puedes prepararte si no quieres comer carne durante la Cuaresma. En Murcia tienen otro muy buen plato de cuchara: el guiso de trigo picado.
El trigo picado forma parte del recetario más antiguo de la Región de Murcia. Era habitual prepararlo los viernes de Cuaresma y durante la Semana Santa, cuando la tradición marcaba abstinencia de carne.
El secreto del trigo picado está en su sencillez. Los ingredientes básicos son el trigo en grano entero y los garbanzos, a los que se suman verduras como cebolla, tomate maduro, patata, calabaza, judías verdes planas y alcachofas.
Todo ello se adereza con pimentón dulce, unas hebras de azafrán, sal y aceite de oliva virgen extra. De hecho, se trata de una receta bastante sencilla; el problema es el tiempo que se necesita para prepararla.