Las vitrocerámicas de inducción son historia: su sustituto es más práctico, cómodo y lo recomiendan los chefs expertos
Las placas de inducción invisibles se integran directamente bajo la encimera
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Durante mucho tiempo, hablar de tener una cocina moderna era casi lo mismo que hablar de una placa de inducción, siempre conocida por ser más rápida que el gas, más limpia que las vitrocerámicas de antes y, además, bastante eficiente. Poco a poco se fue colando en casi todas las casas, hasta el punto de que hoy es lo más habitual cuando alguien reforma la cocina o entra a vivir en un piso nuevo sin embargo, ha habido una evolución en estas y llega ahora una sustituta que es la nueva apuesta de muchos.
Pero no se trata de una nueva placa como tal, sino que es más bien todo lo contrario ya que consiste en una cocina en la que no ves absolutamente nada. Es decir, que tienes la encimera y directamente cocinas sobre la superficie, sin fuegos, sin círculos marcados y sin esa zona típica que todos identificamos en las placas de inducción. Puede sonar raro, incluso un poco futurista, pero cada vez más fabricantes y profesionales del sector lo ven como el siguiente paso natural en la evolución de las cocinas de modo que estas placas de inducción invisibles llegan ahora para ser tendencia y como no, un paso más en la evolución dentro de las cocinas.
Las vitrocerámicas de inducción son historia: así es su sustituto
Con las placas de inducción invisibles, la tecnología de inducción no desaparece, sino que sigue funcionando igual que ahora, pero escondida. Todo el sistema se coloca bajo la encimera, normalmente en materiales como piedra sinterizada o superficies cerámicas muy resistentes al calor.
De este modo no se ven zonas de cocción, ni marcas, ni ese brillo típico de las placas, sino que sólo ves una encimera completamente lisa, como si no hubiera nada especial. Tú colocas la sartén o la olla en el punto indicado y cocinas igual que siempre, sin más misterio. Algunas marcas ya han empezado a trabajar con este sistema y a llevarlo al mercado doméstico. No es algo masivo todavía, pero sí empieza a verse en proyectos de cocina más cuidados, sobre todo en reformas donde el diseño y la estética tienen mucho peso. tal y como vemos en este vídeo de la empresa Novy Undercover:
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Una cocina más limpia, más ordenada y con más espacio real
Al margen de la novedad en el diseño, estas placas de inducción invisibles nos permiten aprovechar más el espacio, ya que la encimera te sirve como siempre, para cortar alimentos, apoyar cosas, preparar la compra o incluso usarla como mesa sin tener que esquivar fuegos o zonas calientes y cuando se requiere, se puede encender la placa con su mando correspondiente, y ponerte a cocinar. Algo perfecto para cocinas pequeñas, pero en cocinas grandes, especialmente las que tienen isla, el cambio es todavía más evidente ya que esa isla deja de ser sólo para cocinar y pasa a ser un espacio multifuncional.
La limpieza, uno de los puntos que más convencen
Otro detalle que parece menor hasta que lo tienes delante es la limpieza. Aquí no hay bordes, ni juntas, ni esquinas donde se acumule la suciedad. Todo es una superficie continua. Terminas de cocinar, pasas una bayeta y listo. Sin desmontar nada, sin tener que insistir en rincones complicados. Es rápido y bastante cómodo, sobre todo para quien cocina a diario. Además, los materiales que se utilizan están pensados para aguantar bien el uso. Son superficies resistentes al calor, a los arañazos y a los pequeños golpes que son inevitables en cualquier cocina.
También cambia la forma de cocinar, aunque no tanto como parece
Una duda bastante habitual cuando alguien oye hablar de este sistema es si cambia mucho la forma de cocinar. Y la realidad es que no tanto. Funciona con inducción, así que sigue siendo necesario utilizar utensilios compatibles, como ocurre ahora. El calor se genera directamente en la base del recipiente, por lo que la eficiencia es similar.
Lo que sí cambia es la referencia visual. Ya no tienes esos círculos que te indican dónde colocar la sartén, así que al principio puede resultar un poco extraño. Pero los modelos actuales suelen incorporar señales o controles que ayudan a localizar las zonas de cocción sin problema.
El precio sigue siendo el gran obstáculo
Eso sí, hay un punto que sigue frenando a mucha gente. El precio. No es una tecnología barata, al menos de momento. Al final, estás combinando una encimera de gama alta con un sistema de inducción integrado, y eso se nota en el presupuesto de la cocina.
Aun así, tampoco es algo nuevo. Con la inducción pasó exactamente lo mismo hace años. Era cara, parecía algo muy específico y reservado a unos pocos y ahora está en la mayoría de las casas. Por eso muchos dentro del sector tienen bastante claro que esto seguirá el mismo camino.