Los expertos veterinarios dictan sentencia: «Los gatos de tres colores suelen ser más ariscos, si aparecen por la consulta nos ponemos en guardia»

Los gatos tricolores combinan en su pelaje tres colores: el negro, el blanco y el naranja o crema. Aunque suene curioso, casi todas son hembras debido a una particularidad genética que no depende de la crianza ni del entorno en el que viven.
A su vez, existen dos variantes de este pelaje. El carey, en el que los tres colores aparecen mezclados por todo el cuerpo, y el calicó o tricolor propiamente dicho, en el que los colores forman manchas separadas y bien definidas. Este patrón de pelaje no corresponde a una raza, ya que puede aparecer en gatos comunes europeos y también en razas como el persa o el maine coon, entre otras.
«A los veterinarios, cuando los vemos aparecer en la consulta, como que nos hace estar un poco más alerta, un poco más en guardia, porque son un poquito más ariscos, que no se dejan manipular tanto, porque son un poquito más independientes en casa», explica Carlos Gutiérrez, veterinario nacido en Plasencia (Cáceres), licenciado en Veterinaria por la Universidad de Extremadura y con un máster en diagnóstico clínico por la Universidad de Murcia.
El carácter arisco que detectan los veterinarios en los gatos tricolores
Gutiérrez explica el comportamiento de estos gatos en su canal de YouTube Mascotas y Familias Felices. Allí, matiza que se trata de una generalidad, no de una regla fija, y que el carácter final depende también de la historia de cada gato y de la relación con su familia.
Existen estudios que buscan vincular el color del pelaje con el temperamento, aunque el portal especializado Cat’s Best advierte que esas conclusiones no son sostenibles desde un punto de vista científico, porque el color del pelaje no determina el carácter de un animal.
Más allá de esto, en la consulta, esa independencia se traduce en gatos que se dejan tocar y examinar con menos facilidad que otros felinos. En casa, según Gutiérrez, ese mismo carácter se nota en una mayor autonomía frente a sus cuidadores.
Gutiérrez tiene su propia gata tricolor, Greta, a la que describe como muy cariñosa, probando que el color del pelaje no define por sí solo el carácter de cada gato.
Este especialista basa sus vídeos en la observación de gatos, en su experiencia clínica y en estudios científicos.
¿Por qué los gatos carey y calicó son casi siempre hembras?
La proporción de hembras entre los gatos tricolores es casi absoluta, según el mismo portal. La explicación está en la genética del cromosoma X. Los machos tienen un cromosoma X y uno Y, mientras que las hembras tienen dos cromosomas X. El negro y el crema o naranja se determinan en genes del cromosoma X, así que solo una hembra puede combinar ambos colores en su pelaje.
El tono blanco depende de un gen distinto, que heredan tanto machos como hembras. Gutiérrez explica que un macho, al tener solo un cromosoma X, puede ser negro o crema, con o sin blanco, pero nunca combinar los tres colores a la vez.
La excepción de los machos tricolores con el síndrome de Klinefelter
Alrededor del 3 % de los gatos con este pelaje son machos, según Gutiérrez. Estos ejemplares tienen dos cromosomas X y uno Y, una combinación conocida como síndrome de Klinefelter, y son estériles.
El veterinario recuerda un caso de su clínica en el que dio por hecho que un gato tricolor era hembra, y terminó siendo un macho con este síndrome. El portal Cat’s Best corrobora que estos machos no tienen capacidad reproductiva.