El marido de la ministra Saiz, condenado por apalear a tres agentes municipales en San Fermín, es policía foral
El marido de la ministra Elma Saiz, condenado por agredir a tres agentes de la Policía Municipal de Pamplona la tarde del chupinazo de los Sanfermines de 2026, es agente de la Policía Foral de Navarra. Aitor Zunzarren Crespo, que en el momento de la agresión estaba fuera de servicio, fue condenado por resistencia a la autoridad y lesiones leves. Reconoció los hechos y aceptó una multa de 1.680 euros para evitar los dos años de cárcel que le pedía la Fiscalía por lo ocurrido.
OKDIARIO ha tenido acceso al escrito de acusación que la Fiscalía de la Comunidad Foral de Navarra firmó el 14 de diciembre de 2016. En él, el Ministerio Público detallaba los hechos y solicitaba dos años de prisión, la inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo y una multa de 900 euros (15 euros diarios durante dos meses).
Según el escrito fiscal, los hechos ocurrieron hacia las 20:30 horas del 6 de julio de 2016, en el exterior de un bar situado junto a la plaza de toros. Zunzarren mantenía una «actitud muy agresiva hacia los porteros del local».
Tres agentes uniformados de la Policía Municipal acudieron «con la finalidad de calmar la situación». Pero el acusado, «lejos de calmarse, se fue excitando cada vez más». Sus amigos y los propios policías tuvieron que apartarlo varios metros, hasta la confluencia con la calle Estafeta. Allí, relata la Fiscalía, «comenzó a bracear y lanzar codazos a los agentes» y llegó a empujar a uno de ellos en el pecho.
Los otros dos agentes lo redujeron y lo condujeron hasta el furgón policial, estacionado en la calle Cortes de Navarra. Ya junto al vehículo, «se giró y propinó un codazo en el ojo» a uno de los agentes, que sufrió una «conjuntivitis en el ojo izquierdo». Necesitó asistencia facultativa y tardó varios días en curar, sin secuelas. Los otros dos agentes también fueron agredidos, aunque no resultaron heridos.
El entorno de la ministra dice que su marido fue una víctima
Fuentes del entorno de la ministra han confirmado a OKDIARIO la existencia de la condena, aceptada por conformidad, pero sostienen que Zunzarren fue en realidad la víctima. Según su versión, fueron sus amigos quienes avisaron a la Policía tras un altercado con otro ciudadano que, al parecer, les estaba increpando. El objetivo de Zunzarren, añaden, era identificar a toda costa a ese individuo violento.
El relato choca con lo que consta en el procedimiento. Ese supuesto agresor nunca apareció. Y en mayo de 2017, quien se sentó en el banquillo fue el marido de la ministra, que acabó aceptando la condena tras el escrito de la Fiscalía.
La pena final fue muy inferior a la solicitada. El acusado alcanzó una conformidad en el juicio y el Juzgado de lo Penal le impuso una multa de 1.440 euros por resistencia y otra de 240 euros por lesiones leves, además de 90 euros de indemnización: 1.770 euros en total. Antes de la vista ya había consignado esos 90 euros de responsabilidad civil y, según la sentencia, «procedió a pedir perdón de forma oficial a los agentes que le detuvieron».
La ministra y el policía foral
Aitor Zunzarren Crespo nació en Pamplona en 1974. En Instagram se presenta con una frase: «Tratando de exprimir ese gran viaje que es la vida». El día de los hechos se fotografió vestido de blanco, con faja y pañuelo rojos. Su gran pasión son las motos: en 2019 viajó a lomos de una Yamaha Ténéré de Pamplona a Mongolia, 25.000 kilómetros en 45 días, y presume en sus redes del visado de ese país en su pasaporte.
Elma Saiz, nacida en Pamplona el 2 de diciembre de 1975, se casó con él en 2018. Es su segundo matrimonio: antes estuvo casada con Javier Lecumberri, ex secretario general de UGT en Navarra. Las publicaciones de Zunzarren confirman que la relación sigue: aparecen fotografías de la pareja y ambos se intercambian likes y mensajes de «te quiero».
Saiz es ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones desde noviembre de 2023. El 22 de diciembre de 2025, Pedro Sánchez la nombró además portavoz del Gobierno en sustitución de Pilar Alegría.