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El marido de Elma Saiz dio un codazo en el ojo a un policía municipal y aceptó la condena para eludir los 2 años de prisión que pedía la Fiscalía

Aitor Zunzarren reconoció ante el juez haber agredido a policías municipales en el Chupinazo de 2016

Elma Saiz
  • Fernán González e Irene Tabera

Aitor Zunzarren Crespo, marido de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, propinó un codazo en el ojo a un agente de la Policía Municipal de Pamplona la tarde del Chupinazo de 2016. No fue el único policía agredido: otros dos agentes recibieron empujones y codazos cuando intentaban reducirlo. En 2017, para evitar los dos años de prisión que le pedía la Fiscalía por un delito de atentado, reconoció los hechos y aceptó una condena de 1.680 euros de multa.

OKDIARIO ha tenido acceso al escrito de acusación de la Fiscalía de la Comunidad Foral de Navarra, fechado el 14 de diciembre de 2016. El Ministerio Público reclamaba para él la «prisión de dos años», con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante la condena. El fiscal no apreciaba «circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal»: ningún atenuante que pudiera rebajar la pena.

La rebaja llegó por otra vía. Zunzarren reconoció los hechos en la vista oral y alcanzó una conformidad con la Fiscalía. El entonces Juzgado de lo Penal número 4 de Pamplona transformó el delito de atentado en uno de resistencia, castigado con 1.440 euros de multa, y le sumó otros 240 por un delito leve de lesiones. Antes del juicio ya había consignado los 90 euros de responsabilidad civil para el agente herido. La sentencia es firme.

El acuerdo le ahorró también un juicio completo. La Fiscalía había propuesto su interrogatorio, la declaración de los tres agentes agredidos, la pericial del médico forense y la lectura del atestado. Nada de eso llegó a practicarse.

El codazo junto al furgón

Los hechos ocurrieron hacia las 20:30 horas del 6 de julio de 2016, primera jornada de los Sanfermines. Según el escrito fiscal, Zunzarren se encontraba en el exterior de un bar junto a la plaza de toros de Pamplona con «una actitud muy agresiva hacia los porteros del local».

Tres agentes uniformados de la Policía Municipal acudieron «con la finalidad de calmar la situación». Pero él, «lejos de calmarse, se fue excitando cada vez más». Sus amigos y los propios agentes tuvieron que apartarlo hasta la confluencia con la calle Estafeta.

Allí la bronca fue a más. El acusado «comenzó a bracear y lanzar codazos a los agentes» y empujó a uno de ellos en el pecho, por lo que los otros dos tuvieron que reducirlo. Lo condujeron hasta el furgón policial, estacionado en la calle Cortes de Navarra. Ya junto al vehículo, «se giró y propinó un codazo en el ojo» a otro de los policías.

El agente sufrió una «conjuntivitis en el ojo izquierdo» que tardó tres días en curar, sin secuelas. Los otros dos, según el escrito, «también fueron agredidos por el acusado, aunque no sufrieron lesiones».

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