El alcalde del PSOE que agasajó a Sánchez fue condenado por agredir a una concejal a la que «acorraló contra la pared»
El socialista Agustín Jiménez tuvo que pagar una multa de 600 € y, tras ello, pidió perdón
La sentencia confirma que, para recuperar un documento, la acorrala "contra una pared, le retuerce la mano y le da un puñetazo"
El alcalde socialista de Noblejas, Agustín Jiménez Crespo, que acompañó a Pedro Sánchez en su visita al municipio toledano, fue condenado en 2008 por agredir a una concejal. Según consta en la sentencia, a la que ha tenido acceso OKDIARIO, el regidor «se dirige de manera violenta» contra ella y cuando está «literalmente acorralada contra una pared, le levanta el puño» y no para de «agarrarla de la mano» hasta que le arrebata un documento que, en ese momento, tenía la edil agredida.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Ocaña (Toledo) declaró probados los hechos que denunció la víctima. La agresión ocurrió el 26 de junio de 2008. Entonces, la concejal María Belén Gutiérrez Zamorano acudió al Ayuntamiento «para realizar unas gestiones sobre una subvención de una ONG». La edil solicitó a una administrativa una copia de un documento. La administrativa solicitó al secretario del consistorio si podía fotocopiarlo y éste les remitió a hablar con el alcalde socialista. La administrativa llevó el documento en la mano y acompañó a Gutiérrez al despacho del alcalde.
Jiménez, sin embargo, se encontraba saliendo en ese momento y le dijo a Gutiérrez que «no podía fotocopiar el documento, que lo tenía que pedir por escrito».
Tras la negativa del alcalde, Gutiérrez «le arrebata el documento» a la administrativa. «De manera inmediata, Agustín Jiménez Crespo acorrala literalmente a María Belén Gutiérrez Zamorano contra una pared, le retuerce la mano y le da un puñetazo, quitándole de manera violenta los documentos que María Belén Zamorano tenía en su mano derecha, detrás de ella, momento en que María Belén le apartó con su mano izquierda», subrayó la sentencia.
«Como consecuencia de los hechos anteriores, María Belén Gutiérrez Zamorano sufrió lesiones consistentes en dolor en antebrazo izquierdo y erosión en axila izquierda, para cuya sanidad necesitó 7 días no impeditivos», recogió el escrito del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2.

El juez condenó al alcalde socialista como «autor responsable de una falta de lesiones». Le impuso «un mes de multa, con una cuota diaria de 20 euros», equivalente a 600 euros, y tuvo que indemnizar a la concejal con «210 euros por las lesiones sufridas», además de asumir las costas procesales.
Fuentes socialistas confirman y aclaran que Jiménez pagó la multa y pidió perdón y que, después de aquel suceso, el dirigente del partido ha ido encadenando victorias electorales que han ratificado el apoyo del pueblo.
Jiménez es alcalde de Noblejas, de 4.000 habitantes, desde 1983. Allí gobierna con mayoría absoluta y mantiene una posición crítica con el presidente de Castilla-La Mancha y compañero de partido, Emiliano García-Page. Tanto es así que en 2025 el regidor socialista inició una huelga de hambre contra el barón socialista porque la autonomía no había construido un instituto de educación secundaria pese a que se había anunciado hace más de diez años.
Anfitrión de Sánchez en Noblejas
Este viernes, Jiménez acompañó a Sánchez en su visita a Noblejas, donde recibió abucheos por parte de los asistentes. Si bien se escucharon aplausos y aclamaciones, también sufrió gritos de «¡vete a Ceuta!» y «¡sinvergüenza!», tal y como captó OKDIARIO.
El acto comenzó con una visita al proyecto «Noblejas Industrial». Tras ello, el equipo de Sánchez cerró una parte del centro del pueblo para darse un baño de masas. Las imágenes captadas por este periódico muestran cómo el líder socialista acudió a un establecimiento de la localidad escoltado por su habitual blindaje de seguridad: una caravana de más de una decena de vehículos oficiales y de seguridad. A la salida del mismo, los vítores de sus seguidores se mezclaron con los gritos de «¡viva Ceuta!, ¡vete a Ceuta!, ¡hijo de puta!, ¡sinvergüenza!».
Tras ello, el presidente se dirigió a una zona acotada de la plaza del pueblo donde su equipo apostó sólo a seguidores afines al Gobierno socialista. Allí, rodeado de simpatizantes de su Ejecutivo, Sánchez saludó a sus simpatizantes.