MOTOR

Andrea Marazzi, mecánico italiano del coche más estrecho del mundo: «No estoy acostumbrado a toda esta atención. Soy un tipo solitario»

Fiat Panda rojo de 1993 de primera generación, el mismo modelo que Andrea Marazzi estrechó hasta 50,2 centímetros
Fiat Panda de 1993, el modelo del coche más estrecho del mundo
Adrián Villellas

¿Quién esperaría que el coche más estrecho del planeta saliera de un desguace de pueblo? Andrea Marazzi trabaja en Autodemolizione Marazzi, el negocio familiar de Bagnolo Cremasco, en la provincia italiana de Cremona. Allí cogió un Fiat Panda de 1993 y lo fue adelgazando hasta dejarlo en 50,2 centímetros de ancho. Lo ha llamado Panda per Uno (Panda para uno), y el nombre no engaña.

Guinness World Records lo presentó en septiembre de 2026 como el coche conducible más estrecho del mundo, y el invento aparece en la edición 2027 de su libro. Antes ya era famoso en redes como Tutti pazzi per Marazzi, con más de 100.000 seguidores entre Instagram y TikTok y vídeos de hasta 17 millones de visualizaciones. «No estoy acostumbrado a toda esta atención. Soy un tipo solitario, que ama estar solo en la naturaleza», confesó en junio al diario local Cremaoggi.

Cómo empezó todo

La historia arranca en 2024, cuando un Panda de 1993 en buen estado llegó al desguace familiar. Marazzi es un fanático del modelo y un habitual de Panda a Pandino, la concentración de aficionados que se celebra en la localidad de Pandino.

En Italia, el Panda es casi de la familia. Fiat lo presentó el 29 de febrero de 1980 y, según la sala de prensa de Stellantis, ya supera los 8 millones de unidades vendidas. De la primera generación salieron unos 4,5 millones entre 1980 y 2003. Hoy el modelo sigue vivo dentro del grupo que dirige Antonio Filosa, consejero delegado de Stellantis.

Tampoco está solo en esto de retorcer Pandas. Sus amigos de Carmagheddon fabricaron la Panda Corta, con apenas un metro entre ejes, y ya tenían un récord mundial con otro Panda, el del coche conducible con el techo más bajo (59,5 centímetros).

El secreto de un coche de medio metro

El Panda original medía 3,38 metros de largo y 1,46 de ancho. Marazzi le quitó las puertas y los laterales, cortó la parte central y volvió a soldar lo que quedaba. Después fabricó a medida la chapa y las ventanillas del capó, el techo y el portón. Aun así, el 90% de las piezas vienen del coche de partida.

¿Lo más difícil? Cortar el chasis para que las dos mitades quedaran perfectamente simétricas. Es como partir una tarta por la mitad y pegarla sin que se note, solo que con acero.

Para moverse lleva un pequeño motor eléctrico con baterías y una dirección reducida, y las luces y los intermitentes funcionan. Eso sí, no pasa de 15 kilómetros por hora y en las curvas es poco estable, así que para ir al trabajo mejor el autobús.

«No me esperaba este éxito. Obviamente sabía que iba a construir algo nunca visto antes», explicó a Cremaoggi en septiembre.

Qué dice la ley de pasar a eléctrico

Montar un motor eléctrico en un coche que nació con uno de combustión tiene nombre técnico, retrofit. En pleno debate sobre el veto a los coches de gasolina a partir de 2035, es una alternativa curiosa. ¿Se podría hacer en España? Se puede, pero con papeles.

La DGT considera reforma de importancia cualquier cambio que afecte al motor, la dirección o los frenos. Tras hacerla, el dueño tiene menos de 15 días para llevar el coche a una estación ITV, que actualiza su ficha.

Los requisitos concretos están en el Manual de Reformas de Vehículos del Ministerio de Industria, cuya última actualización se aprobó en una resolución publicada en el BOE en febrero de 2026.

Lo que viene después del récord

«Estar en el libro Guinness World Records es un honor», resume Marazzi en la web del organismo. También lo vive con orgullo, como contó a Cremaoggi. «Estoy orgulloso de mí, obviamente, y de todos los que me han ayudado a construirlo», dijo.

Y no piensa parar. En junio adelantaba que su siguiente idea sería «totalmente lo contrario a la Panda estrecha, en todos los sentidos». Según Guinness World Records, ahora monta la carrocería de un Panda sobre la mecánica de un tractor Landini de los años 80, una especie de monster truck muy italiano.

Su caso recuerda a otros inventores que han logrado un récord Guinness sin salir de casa. Al final, el coche más estrecho del mundo lo ha hecho un hombre al que le gusta estar solo. Quizás por eso le bastaba con un asiento.

La historia completa se ha publicado en la web de Guinness World Records.

Lo último en Techy

Últimas noticias