El país que quiso prohibir en la práctica los coches nuevos de gasolina desde 2035 ahora da un “paso atrás” de miles de millones
Las ventas de eléctricos cayeron del 14% al 9% en 2025 y Ottawa apuesta por ayudas de 5.000 dólares canadienses y límites de CO2 más duros para llegar al 75% en 2035.
Bruselas quiere poner freno al "coladero" de los híbridos chinos y pide a Pekín que limite sus ventas: «Si ellos no limitan sus exportaciones a nuestro mercado, lo haremos nosotros»
Así es el Denza Z9S, la berlina de lujo de BYD que dispara la autonomía eléctrica hasta los 1.100 kilómetros y que aún no tiene fecha de llegada a España

Canadá fue de los primeros países en dejar por escrito que en 2035 todos los coches nuevos serían de cero emisiones. Cinco años después, ese compromiso se borra. El Gobierno de Mark Carney ha propuesto derogar la norma y cambiarla por una meta del 75% que, ojo, ya no será obligatoria.
¿Por qué un país de 41,4 millones de habitantes, según Statistics Canada, cambia de idea justo ahora? La respuesta corta es que las ventas de eléctricos se le han caído. Pasaron de rondar el 14% en 2024 a cerca del 9% en 2025, en pleno choque arancelario con Estados Unidos. La letra pequeña, eso sí, tiene miga.
Qué decía la norma que se retira
La regla se llamaba Electric Vehicle Availability Standard (norma de disponibilidad de vehículos eléctricos) y entró en el reglamento en diciembre de 2023. Fijaba una escalera muy clara. El 20% de los coches del año modelo 2026 debían ser de cero emisiones, el 60% en 2030 y el 100% desde 2035, híbridos enchufables incluidos, con condiciones.
Carney ya anunció el 5 de septiembre de 2025 que se eliminaría la exigencia de 2026 y abrió una revisión de 60 días. En febrero de 2026 la estrategia del automóvil confirmó la derogación, y la propuesta legal se publicó el 15 de agosto con 75 días para alegaciones. De momento, sigue siendo una propuesta.
Por qué Ottawa cambia de rumbo
El análisis oficial no se anda con rodeos. A principios de 2025, Estados Unidos impuso aranceles a los coches, las piezas, el acero y el aluminio canadienses, y la cuota de eléctricos «podría crear más presión sobre los fabricantes» de un sector con medio millón de empleos.
Hay otro factor. El 18 de febrero de 2026, la agencia ambiental estadounidense (EPA) eliminó todos sus límites de gases de efecto invernadero para vehículos. Como el reglamento canadiense remitía al texto de Washington, Ottawa ha tenido que congelar esas referencias para que su norma no se quede colgada.
Los fabricantes llevaban meses pidiéndolo. Brian Kingston, presidente de la asociación de fabricantes canadienses (CVMA), celebró la estrategia federal tras haber cargado en diciembre contra los «mandatos gubernamentales poco realistas que no se pueden cumplir».
La nueva meta y lo que cuesta
En lugar de una cuota, el Gobierno promete endurecer los límites de CO2 de los años modelo 2027 a 2032 con un enfoque «tecnológicamente neutro», es decir, cada marca cumple como quiera, con eléctricos, híbridos o gasolinas más eficientes. Ottawa calcula que así los eléctricos llegarán solos al 75% en 2035 y al 90% en 2040 (esta última, aspiracional).
¿Sale gratis dar marcha atrás? No. El propio análisis admite que derogar la norma dejará sin recortar unos 326 millones de toneladas de CO2 hasta 2050 y calcula un coste neto para el país de 90.300 millones de dólares canadienses (unos 56.200 millones de euros).
Cheques de 5.000 dólares para animar las ventas
Desde el 16 de febrero de 2026 funciona el programa EVAP, que da 5.000 dólares canadienses (unos 3.100 euros) por un eléctrico puro y 2.500 (unos 1.550 euros) por un híbrido enchufable, siempre que el coche cueste 50.000 dólares o menos (unos 31.100 euros). Si está fabricado en Canadá, no hay tope.
La ayuda irá bajando hasta 2030. El programa tiene 2.275 millones de dólares canadienses (unos 1.416 millones de euros) para cinco años. La estrategia automovilística reserva también 1.500 millones (unos 930 millones de euros) para cargadores.
Falta hacen. En marzo de 2026 el país tenía 39.220 puntos de recarga públicos, según el panel oficial de Transport Canada, para algo más de un millón de eléctricos e híbridos enchufables. Salen unos 27 vehículos por cada enchufe público.
Canadá no es el único que afloja
La Comisión Europea propuso en diciembre de 2025 rebajar del 100% al 90% el recorte de emisiones exigido a los coches nuevos desde 2035. Y todo mientras Bruselas discute cómo frenar la entrada de híbridos chinos.
Según el Global EV Outlook de la Agencia Internacional de la Energía, uno de cada cuatro coches vendidos en el mundo en 2025 ya era eléctrico. Noruega rozó el 97% y China, que presume de eléctricos de 1.100 kilómetros de autonomía, se acercó al 55%. Canadá, por otro lado, vendió más de un 30% menos que en 2024.
¿Es alcanzable un 75% en nueve años partiendo de un 10%? Todavía está por ver. Ottawa confía en que las ayudas y unos límites de CO2 más duros hagan el trabajo de la antigua obligación.
El texto oficial de la propuesta se ha publicado en la Canada Gazette del Gobierno de Canadá.