Arbustos

Su nombre lo dice todo: el mejor arbusto para poner en tu jardín resiste tanto el frío como las altas temperaturas del verano español

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Durillo. Foto: Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0 / Javier Pérez Montes
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Las temperaturas extremas pueden complicar la elección de plantas para un jardín en España. Hay especies que sufren con las heladas y otras que no soportan los periodos prolongados de calor y sequía.

Entre las opciones más resistentes destaca un arbusto de hoja perenne cuyo propio nombre ya da una pista sobre su fortaleza: el durillo.

El durillo, uno de los arbustos más resistentes al frío y al calor

El durillo, cuyo nombre científico es Viburnum tinus, es un arbusto perenne originario de la península ibérica. Crece de forma natural en distintos montes mediterráneos y puede convivir con especies como encinas, coscojas, lentiscos o madroños.

Una de sus principales ventajas para el jardín es su capacidad para adaptarse a diferentes condiciones. Tolera tanto el sol como la semisombra y mantiene sus hojas verdes durante todo el año. Además, puede superar los tres metros de altura si encuentra unas condiciones adecuadas.

Su valor ornamental aumenta durante los meses más fríos. El durillo puede florecer en invierno, cuando muchas otras plantas reducen su actividad. Primero aparecen los botones rosados y después pequeñas flores blancas de cinco pétalos agrupadas en ramilletes.

Durante el verano desarrolla pequeños frutos de color azul oscuro con brillo metálico. Estos resultan atractivos para las aves, aunque no deben consumirse, ya que son tóxicos para las personas.

¿Qué cuidados necesita el durillo en el jardín?

El durillo requiere pocos cuidados una vez establecido. El portal Jardinero Madrid lo incluye entre las plantas de exterior capaces de soportar tanto el frío como el calor y señala su estabilidad frente a los cambios de temperatura.

El suelo constituye uno de los aspectos que más conviene controlar. Esta especie necesita un buen drenaje y no tolera bien los encharcamientos. Por eso, si el terreno retiene demasiada agua, puede resultar útil mejorar su estructura para facilitar la evacuación de la humedad.

El riego tampoco debe ser excesivo. El durillo soporta mejor cierta sequía que permanecer con las raíces constantemente húmedas. En invierno, cuando está plantado directamente en el jardín y recibe precipitaciones, sus necesidades de agua disminuyen considerablemente.

La poda requiere cierta planificación. Lo recomendable es esperar hasta después de la floración para realizar los recortes importantes y evitar eliminar los capullos que todavía no se han abierto. También admite pequeños retoques para controlar su forma.

¿Cómo se reproduce el Viburnum tinus?

El durillo puede multiplicarse mediante esquejes o acodo. José Manuel Durán explica que los esquejes semileñosos pueden realizarse en primavera u otoño, mientras que los leñosos resultan apropiados hacia finales del otoño.

El acodo ofrece otra alternativa sencilla: consiste en enterrar parcialmente una rama baja y esperar a que desarrolle raíces antes de separarla de la planta madre. Con estos métodos es posible obtener nuevos ejemplares sin recurrir necesariamente a semillas.

Además de su resistencia, el durillo puede utilizarse como ejemplar aislado, seto de altura media o incluso con porte de pequeño árbol. Su follaje permanente y su floración invernal lo convierten en una opción especialmente interesante para quienes buscan un arbusto resistente al frío y al calor que conserve interés ornamental durante buena parte del año.

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