En 1987 habían perdido la mitad de sus bosques tropicales: 39 años después son un ejemplo de reforestación gracias a la colaboración con los agricultores
Desarrollan en Baleares un innovador programa para cultivar algarrobos más resistentes a la sequía
En 2018 talaron 138 árboles frente a su casa de campo frente al lago: ahora tienen una multa de casi 600.000€
100 años después es una planta invasora que devora árboles y provoca pérdidas millonarias cada año
Costa Rica estuvo al borde de perder gran parte de sus bosques tropicales por la expansión agrícola y ganadera. En 1987, la cobertura forestal había caído hasta el 21% del territorio.
Casi cuatro décadas después, el país ha recuperado más de la mitad de su superficie arbolada mediante políticas ambientales, áreas protegidas y, sobre todo, incentivos para que los propietarios rurales conserven sus terrenos.
Costa Rica pasó de perder sus bosques a recuperar gran parte de su superficie forestal
La transformación resulta especialmente llamativa por la velocidad del deterioro. Costa Rica pasó de tener una cobertura forestal cercana al 75% en 1940 a solo un 21% en 1987. La expansión de la frontera agrícola, la ganadería extensiva y determinados cultivos estuvieron detrás de buena parte de esa pérdida.
El cambio de tendencia comenzó antes de alcanzar ese mínimo. La legislación forestal y los primeros programas de incentivos impulsaron la plantación de árboles y la recuperación de terrenos degradados.
Los últimos registros confirman la magnitud de la recuperación. La OCDE sitúa la cobertura forestal en torno al 59% del territorio, frente al mínimo histórico registrado hace 39 años.
¿Por qué Costa Rica consiguió frenar la deforestación?
La recuperación no responde a una única medida. El país combinó regulación, protección de espacios naturales y mecanismos económicos destinados a modificar las decisiones de los propietarios de terrenos.
Uno de los elementos decisivos fue la creación del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO) mediante la Ley Forestal 7575. La norma estableció mecanismos para financiar la reforestación, los sistemas agroforestales y la recuperación de áreas degradadas.
También influyeron factores económicos y sociales. La OCDE señala el desplome del mercado de la carne de vacuno durante los años 80, la migración hacia las ciudades y el crecimiento del turismo como elementos que redujeron la presión sobre los bosques.
¿Cómo colaboran los agricultores en la reforestación de Costa Rica?
La clave está en el Programa de Pago por Servicios Ambientales (PSA). El Estado, a través de FONAFIFO, remunera a propietarios y poseedores de bosques y plantaciones por los beneficios ambientales que generan sus terrenos.
El programa reconoce estos servicios: captura y almacenamiento de carbono, protección de la biodiversidad, conservación del agua y mantenimiento de la belleza escénica. Además, contempla modalidades de protección forestal, reforestación, regeneración y sistemas agroforestales.
El sistema convierte así la conservación en una actividad con retorno económico para los propietarios rurales. El programa se financia, entre otras vías, mediante una parte del impuesto único a los combustibles y mediante acuerdos con entidades públicas y privadas.
Un modelo de reforestación que todavía afronta desafíos
El resultado convierte a Costa Rica en un referente internacional, pero no significa que todos sus bosques hayan recuperado su estado original. La OCDE advierte de que persisten problemas de fragmentación y que la regeneración varía según los ecosistemas y las regiones. Aproximadamente la mitad de la superficie forestal cuenta con algún tipo de protección.
En 2026, además, el Banco Central de Costa Rica informó de que la cobertura boscosa se ha mantenido próxima al 60% durante la última década. Entre 2013 y 2023, los bosques aumentaron en unos 9,8 millones de toneladas el carbono retenido, reforzando su papel como sumidero frente al cambio climático.
Temas:
- Árboles
- Costa Rica
- Naturaleza