Investigadores españoles desarrollan en Baleares un innovador programa para cultivar algarrobos más resistentes a la sequía

El Gobierno de las Islas Baleares ha puesto en marcha, a través del Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera de las Islas Baleares (IRFAP), el primer programa de selección de portainjertos clonales de algarrobo que se desarrolla en España.
El objetivo es identificar material vegetal más resistente a la sequía y a las altas temperaturas, en un contexto de cambio climático que ya afecta a los cultivos tradicionales del archipiélago.
El ensayo se realiza en la finca experimental de La Granja, en Palma, y compara dos portainjertos clonales obtenidos mediante cultivo in vitro (una técnica de laboratorio que permite reproducir plantas a partir de fragmentos de tejido, en condiciones controladas y libres de enfermedades) frente al sistema tradicional de pie de semilla, con el que se propaga la mayoría de los algarrobos en las islas.
¿Cómo funciona el nuevo programa de selección de algarrobos en Baleares?
El IRFAP evalúa cinco variables en cada portainjerto: el vigor de los árboles, la compatibilidad varietal, la productividad, la uniformidad de la producción y la respuesta ambiental. El vigor mide el crecimiento y la fortaleza de cada ejemplar, mientras que la compatibilidad varietal indica cómo se adapta la variedad productiva al portainjerto sobre el que se injerta.
La uniformidad, por su parte, permite comprobar si todos los árboles de un mismo lote se comportan de forma parecida, algo clave para gestionar el cultivo a gran escala. La respuesta ambiental mide cómo reacciona cada portainjerto ante la falta de agua y el calor propios del clima balear.
Al proceder todos de una misma planta madre, los portainjertos clonales ofrecen una uniformidad genética que el pie de semilla no garantiza. Esa uniformidad facilita comparar con precisión cómo responde cada material a la sequía, un dato que hasta ahora no existía para el algarrobo en Baleares.
El cambio climático: el motivo detrás del programa
El aumento de las temperaturas, la menor disponibilidad de agua y la mayor frecuencia de episodios climáticos extremos plantean nuevos retos para el cultivo del algarrobo en Baleares, aunque se trata de una especie naturalmente adaptada a la sequía.
Frente a ese escenario, la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Gobierno de las Islas Baleares impulsa este programa para anticipar soluciones al sector agrario balear.
«La investigación es fundamental para anticiparnos a los retos», afirmó el consejero de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet.
Simonet añadió que «investigamos para que este conocimiento pueda convertirse en soluciones útiles» para los agricultores del archipiélago. El programa no tiene, de momento, una fecha de conclusión, ya que el Gobierno de las Islas Baleares lo define como una investigación a largo plazo.
El IRFAP, el organismo detrás de la investigación en Baleares
El IRFAP es una entidad pública empresarial adscrita a la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural, dirigida por Georgina Brunet Ródenas. Su trabajo se reparte en tres áreas: el apoyo institucional y el asesoramiento especializado al sector agrario, la formación y la investigación, y el control, la certificación y la vigilancia de la producción.
El instituto opera desde varias sedes de las Islas Baleares. Además de La Granja, en Palma, tiene oficinas en Son Ferriol, en Ciudadela de Menorca y en Puerto de Andrach. Esa red de sedes le permite dar seguimiento a ensayos como el de los portainjertos de algarrobo en distintos puntos del territorio balear.