Sorprendente logro de la ciencia española: analizan 102 robles en Soria para reconstruir cómo fueron el clima y las sequías hace 375 años
Un equipo de la Universidad de Valladolid ha reconstruido cómo fueron el clima y las sequías de los últimos 375 años en Soria. Para lograrlo, analizó los anillos de crecimiento de 102 robles repartidos en dos montes comunales del norte de España.
El estudio se publicó en junio de 2026 en la revista científica Biogeosciences. Sus autores, dirigidos por la investigadora Alba Sanmiguel-Vallelado, recuperaron la evolución de las lluvias entre 1649 y 2023. La provincia de Soria, en el interior peninsular, apenas contaba con registros de este tipo. El nuevo análisis llena ese vacío y aporta una serie continua de datos de lluvia que arranca a mediados del siglo XVII.
Este trabajo es un ejemplo de ciencia española con colaboración internacional. Junto a la Universidad de Valladolid, que lo lideró, participaron investigadores de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, en Alemania, y de la Academia Checa de Ciencias.
Un archivo natural de 375 años en los robles de Soria
El punto de partida fueron 102 robles trasmochos, árboles podados durante siglos para aprovechar su leña. Ese manejo alarga su vida y deja en la madera un registro anual muy largo. El equipo midió el grosor de cada anillo para estimar la lluvia caída entre noviembre y junio, cuando se concentra el 75 % de la precipitación anual.
Los árboles proceden de dos montes situados a unos 13 kilómetros de distancia, Vilviestre y Valonsadero, a algo más de 1.000 metros de altitud. El muestreo combinó dos especies típicas de la zona, el roble melojo y el quejigo, lo que demuestra cómo es la solidez de la reconstrucción.
La madera tardía, la pista que revela las lluvias para los científicos
El grosor de la madera tardía, la que el árbol genera al final de la temporada de crecimiento, explicó el 70 % de las variaciones de lluvia. Esta zona del anillo responde de forma directa al agua disponible en cada momento, mientras que la madera temprana depende más de las reservas acumuladas el año anterior.
El equipo comprobó que la poda tradicional no borra esa información climática. Aunque cada árbol pierde sensibilidad durante los tres años siguientes a la corta, el conjunto mantiene la señal porque los ejemplares no se podaban todos a la vez. Así, la serie completa conserva un registro fiable año tras año.
Las mayores sequías de Soria desde 1649
El año más seco de toda la serie fue el año 1683, con apenas 257 milímetros de lluvia. El periodo más duro se extendió entre el periodo 1652 y 1669, mientras que la racha seca más larga ocupó 25 años, desde 1818 hasta 1842. En el extremo opuesto, el año 1684 resultó el año más húmedo, con 838 milímetros.
La serie permite ordenar por primera vez la intensidad y la duración de cada sequía en el interior de la península durante tres siglos y medio. Antes de este trabajo, la mayoría de reconstrucciones se concentraban en zonas de montaña y dejaban fuera las tierras bajas como las de Soria.
Las rogativas que confirman la reconstrucción de las sequías
Para comprobar sus datos, el equipo los comparó con 131 rogativas por lluvia registradas en ocho localidades cercanas entre 1649 y 1929. Estas ceremonias religiosas se celebraban en años de gran escasez de agua. La lluvia media reconstruida para esos años cayó muy por debajo de lo normal, lo que respalda la fiabilidad del método.
Los resultados coinciden además con los catálogos históricos de sequías de España en el periodo con mediciones directas. El estudio concluye que los montes comunales sorianos son un recurso apenas aprovechado para reconstruir el clima de las tierras bajas mediterráneas, una zona poco representada hasta ahora en los estudios de anillos de árboles.