Reflexión

Baltasar Gracián, filósofo español del siglo XVII: «El primer paso de la ignorancia es presumir de saber»

Escriba antiguo. Foto: vecstock - Magnific
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Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Baltasar Gracián, filósofo español del barroco, dejó entre sus escritos una advertencia breve sobre uno de los errores más comunes del pensamiento. Para el gran pensador, confundir la falta de conocimiento con la certeza de saberlo todo era el origen de buena parte de los juicios equivocados.

La reflexión se enmarca en el conjunto de escritos sobre prudencia y buen juicio que Gracián publicó a mediados del siglo XVII, la etapa central de su producción literaria. En esos años, sus obras alcanzaron mayor difusión entre lectores interesados en el comportamiento social y la toma de decisiones.

¿Qué quiso decir Baltasar Gracián con esta frase sobre la ignorancia?

«El primer paso de la ignorancia es presumir de saber», escribió Gracián en una de sus máximas citadas.

La frase señala que el mayor obstáculo para aprender no es la falta de información, sino la falsa sensación de tenerla ya. Así, quien se cree en posesión del saber deja de buscarlo.

Según recoge el portal de citas Akifrases, existe una versión más extensa de la frase: «El primer paso de la ignorancia es presumir de saber, y muchos sabrían si no pensasen que saben».

La distinción que plantea separa dos actitudes frente al conocimiento, la de quien admite lo que ignora y busca aprender, y la de quien da por cerrado lo que todavía no domina.

Gracián y la distancia entre la falsa certeza y el aprendizaje real

La distinción que plantea la frase tiene aplicación directa fuera del terreno filosófico. Quien reconoce una duda o un error puede corregirlo, mientras que quien da por sabido algo que desconoce lo deja sin resolver.

En sus escritos sobre prudencia, Gracián asociaba el buen juicio con la capacidad de aceptar los propios límites antes de opinar o decidir. La ignorancia que se reconoce, sostenía, es un punto de partida para aprender, mientras que la que se disfraza de certeza cierra esa posibilidad.

Otros aforismos de Gracián insisten en la misma idea. En el Oráculo manual y arte de prudencia escribió que «es el mayor saber a veces no saber, o afectar no saber».

Vida y obra de Baltasar Gracián, el filósofo jesuita del barroco español

Según la Real Academia de la Historia, Baltasar Gracián y Morales nació el 8 de enero de 1601 en Belmonte de Calatayud, en la provincia de Zaragoza, hijo del médico Francisco Gracián Garcés. Según la Enciclopedia Británica, el escritor estudió en Calatayud y Zaragoza e ingresó en la Compañía de Jesús a los 18 años. Llegó a ser rector del colegio jesuita de Tarragona.

Entre sus obras figuran El héroe (1637), El discreto (1646) y Oráculo manual y arte de prudencia (1647), su libro de mayor difusión internacional. El criticón, su novela alegórica sobre la vida humana, apareció entre 1651 y 1657 y se considera su obra cumbre. Gracián publicó la mayor parte de sus libros bajo el nombre de su hermano Lorenzo, con la excepción de El comulgatorio.

Se le considera el principal representante del conceptismo, un estilo centrado en el ingenio verbal, propio del barroco español.

Gracián murió el 6 de diciembre de 1658 en Tarazona, también en Zaragoza.

Según recoge la revista académica Endoxa, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), el filósofo alemán Arthur Schopenhauer tradujo el Oráculo manual al alemán en el siglo XIX, después de aprender español para poder hacerlo. Sin embargo, la traducción no se publicó hasta 1862, dos años después de la muerte de Schopenhauer.

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