500 voluntarios eliminan 100.000 erizos de mar de las costas noruegas para recuperar las algas y que el fondo del mar vuelva a ser un refugio verde

Casi 500 voluntarios retiraron 98.085 erizos de mar de la costa de Noruega entre abril de 2024 y mayo de 2026, dentro de un proyecto de restauración marina centrado en bosques de algas. La iniciativa, impulsada por Rissa Citizen Science, busca que el fondo marino recupere su función de refugio para la vida marina.
El proyecto lo organiza Rissa Citizen Science, con el apoyo del proyecto Ocean Green de la empresa Ava Ocean y de tres institutos científicos noruegos, entre ellos el Instituto Noruego de Investigación Bioeconómica (NIBIO), el Instituto Noruego de Investigación del Agua (NIVA) y Akvaplan-niva.
Los tres puntos de Noruega donde los voluntarios retiraron erizos de mar
La retirada se concentró en tres puntos de la región de Tromsø, en el norte de Noruega. En Sørsjetéen, un muelle de 200 metros, la restauración arrancó en octubre de 2023 y ya está en fase de mantenimiento.
En Telegrafbukta, una superficie de unos 2.000 metros cuadrados, los trabajos comenzaron en junio de 2025. Un tercio del área ya estaba restaurado en mayo de 2026, según el informe de la organización.
El tercer punto, Øksfjord, cubre unos 150 metros de costa y sumó jornadas de restauración en octubre de 2025 y mayo de 2026. En total, los voluntarios participaron en 23 jornadas de retirada, 21 en los dos primeros puntos y 2 en Øksfjord.
Buena parte del trabajo se hizo bajo el agua. Los voluntarios acumularon 20.336 minutos de inmersión, cerca de 339 horas, el equivalente a 14 días continuos de buceo. El promedio fue de 2.698 erizos eliminados por jornada en Sørsjetéen y 2.790 en Telegrafbukta.

El buceo, el pesaje de erizos de mar y la aplicación Urchin Density Challenge
La eliminación de erizos combinó buceo autónomo y buceo en apnea. Los voluntarios también hicieron tareas de ciencia ciudadana, como medir y pesar muestras de los ejemplares retirados.
En Sørsjetéen, los erizos analizados pesaban en promedio 47,4 gramos y medían 56,2 milímetros de diámetro. En Telegrafbukta, en cambio, el peso promedio bajó a 15,6 gramos y el diámetro a 31,3 milímetros.
Desde noviembre de 2025, el proyecto suma una aplicación llamada Urchin Density Challenge («desafío de la densidad de erizos», en inglés), que permite contar erizos a partir de fotografías del fondo marino sin necesidad de viajar a Noruega.
Más de 250 personas usaron la aplicación para analizar cerca de 5.000 fotogramas, en los que contabilizaron 53.000 erizos. Los eventos de monitoreo se extendieron entre mayo de 2025 y septiembre de 2026.
Así, el seguimiento del avance se hace con fotografías de cuadrantes de 50 por 50 centímetros, que permiten comparar la densidad de erizos en un mismo punto a lo largo del tiempo.
El papel de los científicos y el avance de las algas en las costas noruegas
El proyecto cuenta con el respaldo de varios organismos de investigación noruegos, entre ellos el Instituto Noruego de Investigación Bioeconómica (NIBIO), el Instituto Noruego de Investigación del Agua (NIVA) y Akvaplan-niva. NIBIO coordina, además, las actividades de ciencia ciudadana del proyecto.
Andreas Altenburger, biólogo marino y profesor asociado del Museo Universitario Ártico de Noruega, actúa como asesor científico del punto de restauración de Telegrafbukta.
Con menos erizos, las algas y otras plantas marinas ganan espacio para volver a crecer. Esa recuperación crea zonas de cría para peces y devuelve equilibrio a un ecosistema que, según el proyecto, ya muestra signos de recuperación en los tres puntos intervenidos, con más algas y menos erizos que al comienzo del proyecto.
Esa reducción sostenida de la densidad de erizos permite que los bosques de algas vuelvan a recuperar su terreno con el tiempo.