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María, una española que dejó su trabajo de recursos humanos para ser pizzera en Islandia: «Tenemos casa, coche, trabajo y todavía nos quedan muchísimas cosas más por descubrir»

maría Islandia
Blanca Espada

Cambiar de país durante unos meses puede ser una posibilidad factible para plantearse cambiar de vida…o no. De hecho, muchas personas se van a otro país a modo de prueba con la intención de volver en el caso de que no les funcione y algo así es lo que tenía en mente María Ventura, una joven mallorquina que decidió dejar atrás su trabajo en recursos humanos en España para ver como era la vida en Islandia. Su intención inicial no era comenzar allí una nueva vida, sino vivir una experiencia diferente durante una temporada y regresar después a casa. Sin embargo, ella misma ha explicado en redes que lleva ya más de un año con un cambio de vida radical.

Su historia también rompe con la idea de que marcharse al extranjero implica necesariamente continuar desarrollando la misma carrera profesional. Como muestra en el vídeo de presentación que publicó en TikTok, bajo su cuenta @mariaventuraa13, dejó de lado su carrera para trabajar en una pizzería situada en un pequeño pueblo del sur de Islandia. Y lo que podría parecer un paso atrás desde una perspectiva estrictamente laboral terminó abriéndole una etapa completamente distinta junto a su pareja.

De trabajar en recursos humanos en España a una pizzería en Islandia

María reconoce que cuando hizo las maletas no tenía previsto instalarse definitivamente en Islandia. «Me vine a Islandia pensando que sólo me iba a quedar unos meses y al final ya llevo más de un año viviendo aquí», explica al recordar cómo comenzó una experiencia que poco a poco fue cambiando de rumbo. La transformación no fue únicamente geográfica. Antes de marcharse tenía un empleo en España dentro del sector de los recursos humanos y decidió abandonarlo para empezar prácticamente desde cero. «Hace más de un año dejé mi trabajo de recursos humanos para venir aquí y trabajar en una pizzería», cuenta.

Y parece que el cambio le funcionó a ella y a su pareja, ya que como explica en redes «Lo que empezó como una aventura temporal terminó convirtiéndose en nuestra vida» y añade «Tenemos casa, coche, trabajo y todavía nos quedan muchísimas cosas más por descubrir».

Pero su experiencia no se ha limitado al trabajo. Durante este tiempo ha podido conocer algunos de los paisajes y fenómenos naturales por los que Islandia atrae cada año a visitantes de todo el mundo. María habla de auroras, glaciares, cascadas o ballenas y de lugares que se encuentran entre los más impresionantes que ha podido contemplar. Sin embargo, precisamente ahora que vive allí, también insiste en separar esa imagen espectacular de la realidad cotidiana de residir de manera permanente en el país.

Cuánto cobra trabajando en Islandia y cuánto gasta

Las redes sociales han convertido algunos destinos en algo reconocible aunque nunca los hayamos visitado. Islandia en uno de ellos, del que siempre se muestran cosas como las auroras boreales, las enormes cascadas o los paisajes volcánicos en buena parte de los vídeos sobre el país, pero vivir allí implica enfrentarse también a cuestiones mucho más cotidianas. María lo resume claramente después de enumerar algunas de las experiencias que ha podido disfrutar durante este último año: «Vivir aquí también es mucho más que eso».

Lo muestra en su vídeo, pero claro muchos al ver dónde trabaja se preguntan si realmente merece la pena cambiar de país, y de carrera. Recordemos que la mallorquina trabaja en restauración, en concreto en una pizzería, de modo que ante la duda sobre lo que cobra, en otro de sus vídeos de TikTok, explicaba que en una de sus nóminas recibió 451.728 coronas islandesas por el periodo trabajado y, tras sumar las propinas y aplicar los descuentos correspondientes, la cantidad resultante fue de 3.154 euros netos.

Sin embargo, esa cifra necesita contexto. María explica que de la nómina también se descuentan gastos y que, en su caso, el alojamiento se resta directamente del salario. Por su parte paga 50.000 coronas islandesas por la habitación, aproximadamente 350 euros, mientras que el coste total que comparte con su pareja asciende a 100.000 coronas. A ello se suma el elevado precio de productos básicos, especialmente de la alimentación. Sobre hacer la compra en Islandia, su valoración es contundente: «El supermercado es una barbaridad».

Pero ella parece estar feliz en su nuevo país. La experiencia de María refleja de hecho, hasta qué punto un proyecto planteado inicialmente como algo provisional puede terminar modificando los planes personales y profesionales. Dejó un puesto relacionado con recursos humanos, comenzó a trabajar en una pizzería y se instaló junto a su pareja en un pequeño núcleo del sur de Islandia sin saber que, más de un año después, seguiría allí.

@mariaventuraa13 Me vine a Islandia pensando que serían solo unos meses… y aquí sigo un año después 🇮🇸🤍 Me apetece contar cómo es la vida aquí. Quédate a verlo conmigo ✨#islandia #vivirenelextranjero #españolesporelmundo #parati ♬ sonido original – Maria Ventura

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