El juez Peinado cuelga hoy la toga cuatro días después de enviar a Begoña Gómez a juicio con un jurado popular
Se jubila como juez de instrucción del juzgado 41 de Madrid, de Plaza de Castilla, donde lleva la última década
El juez abre juicio oral con jurado a Begoña Gómez por tráfico de influencias y malversación

El juez Juan Carlos Peinado cuelga la toga hoy a sólo dos días de cumplir 72 años el próximo domingo, y lo hace tras una carrera en la judicatura marcada en su recta final por investigar y enviar a juicio ante un jurado popular, hace sólo cuatro días, a la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez.
Peinado acudirá hoy por última vez al Juzgado de Instrucción 41 de Madrid en la Plaza de Castilla, después de disfrutar de tres días de permiso tras dictar el lunes su última decisión: el auto de apertura de juicio por presunto tráfico de influencias y malversación contra Begoña Gómez y su asesora, Cristina Álvarez.
Como tenía previsto, y tras sus vacaciones de verano, pone así punto y final a una carrera que ha tenido una altísima repercusión mediática y política debido a la investigación contra la esposa del presidente del Gobierno. En su instrucción llegó a comparar el caso con conductas «más propias de regímenes absolutistas» y el reinado de Fernando VII.
En estos dos años y medio, en los que solicitó extender su jubilación hasta el máximo legal, Peinado ha pasado por La Moncloa para interrogar al presidente del Gobierno y al ministro de Justicia -al que pidió imputar sin éxito-, ha imputado a siete personas, incluido el delegado del Gobierno en Madrid, y ha investigado cinco delitos.
Aunque desde el Gobierno y el PSOE han tratado de descalificar reiteradamente su instrucción como una persecución con motivación política (lawfare) e «indefensión», reprochándole la velocidad y las formas de sus últimas decisiones judiciales a las puertas de retirarse, lo cierto es que diversas asociaciones judiciales y sectores de la oposición han defendido de manera firme la independencia de Peinado frente a lo que consideran evidentes presiones e injerencias políticas por parte del Gobierno. Lo demuestra el hecho de que las denuncias y quejas presentadas contra él en instancias superiores por presuntas irregularidades terminaron siendo archivadas.
Desconocido para el gran público hasta 2024
En el entorno judicial de Madrid Juan Carlos Peinado era un desconocido para el gran público hasta que la denuncia de Manos Limpias contra Begoña Gómez llegó a sus manos en abril de 2024. Ese caso ha marcado la recta final de su carrera en la judicatura, a la que llegó relativamente tarde, con 40 años, tras haber ejercido como abogado y secretario del Ayuntamiento en varios municipios madrileños. Se jubila como juez de instrucción del juzgado 41 de Madrid, de Plaza de Castilla, donde lleva desarrollando su profesión la última década. Antes pasó por juzgados de localidades de Ávila, Toledo, Albacete y Madrid.
Desde el juzgado 41 ha llevado otros casos también conocidos en su momento como el del triple crimen en un despacho de abogados del barrio madrileño de Usera en 2016 -que acabó juzgado en Venezuela-, o una demanda, ya archivada, contra los concejales Pablo Soto y Guillermo Zapata por mensajes ofensivos en redes sociales en 2015.
Abrió incluso diligencias contra el exfutbolista Raúl González Blanco por presunta ocultación de patrimonio y fue sonada la imputación, en 2019, de periodistas por presunta revelación de secretos vinculada al sumario de los Comités de Defensa de la República (CDR), ya archivada.
Una causa contra un cargo de la empresa municipal de transportes de Madrid (EMT) acabó archivada tras agotarse el plazo de instrucción, y también ha investigado el supuesto hackeo de los correos de la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, o una denuncia de HazteOir contra el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, por la paralización de un autobús reivindicativo.