Mercedes sorprende con un “recorte de 11.500 euros” en su nueva furgoneta eléctrica fabricada en Vitoria y con más de 700 km de autonomía
La gama estrena el VLE 400 4MATIC de 422 CV, 654 km WLTP y 78.452 euros, mientras la web oficial española sigue sin publicar precios del modelo.
Así es el Denza Z9S, la berlina de lujo de BYD que dispara la autonomía eléctrica hasta los 1.100 kilómetros y que aún no tiene fecha de llegada a España
Bruselas quiere poner freno al "coladero" de los híbridos chinos y pide a Pekín que limite sus ventas: «Si ellos no limitan sus exportaciones a nuestro mercado, lo haremos nosotros»

Un Mercedes de hasta ocho plazas, fabricado en Vitoria y con más de 700 kilómetros de autonomía sonaba, hasta hace poco, a capricho para bolsillos muy holgados. El VLE, la gran furgoneta eléctrica de la marca alemana, abrió pedidos en primavera por unos 82.000 euros en Alemania. Cinco meses después, la cifra ha cambiado bastante.
Desde el 8 de septiembre de 2026, el VLE 300 de cinco plazas parte de 70.735 euros en el mercado alemán, unos 11.500 menos que en abril, y la gama estrena una versión de tracción total, el VLE 400 4MATIC, con 422 CV y 654 kilómetros de autonomía. ¿Hay trampa en el recorte? No exactamente, aunque conviene entender de dónde sale ese ahorro.
Qué es el Mercedes VLE
El VLE es el relevo eléctrico de la Clase V y del EQV, esas furgonetas grandes que se ven a la puerta de los hoteles. Mercedes-Benz la llama Grand Limousine porque quiere que se sienta como una berlina de lujo y no como un vehículo de reparto. Admite cinco, seis, siete u ocho asientos.
Lo más español del asunto es que sale de la planta de Vitoria, que arrancó la producción en serie el 12 de junio de 2026. De momento, todos los VLE nacen en Álava.
La nueva versión con tracción total
La novedad más llamativa es el VLE 400 4MATIC. Mueve las cuatro ruedas con 310 kW (422 CV) y pasa de 0 a 100 kilómetros por hora en 6,5 segundos, una cifra más propia de un deportivo compacto que de un familiar de ocho plazas. En Alemania cuesta desde 78.452 euros con cinco asientos y 78.909 con seis, menos de lo que costaba la versión básica en abril.
La batería útil es de 115 kWh (kilovatios hora, la medida de cuánta energía guarda) y la autonomía llega a 654 kilómetros en el ciclo WLTP, el protocolo de laboratorio que usa la Unión Europea para medir el alcance de los coches nuevos. ¿Se consiguen esos kilómetros en la vida real? Casi nunca. Hay marcas chinas que ya presumen de más de 1.000 kilómetros, eso sí, con un ciclo de medición mucho más generoso.
Por qué baja el precio
Aquí está la clave. Cuando el VLE abrió pedidos, el VLE 300 solo se vendía con paquetes de equipamiento obligatorios que incluían la suspensión neumática AIRMATIC y el techo panorámico, y el precio de entrada rondaba los 82.260 euros. En julio, la marca ya rebajó ese acceso hasta los 77.896 euros.
Ahora Mercedes-Benz ha dado un paso más. La suspensión neumática pasa a ser opcional, el cargador de corriente alterna se puede elegir de 11 kW en vez de 22 kW y los extras se agrupan en paquetes que cada cliente decide si paga o no. Con esa base, el VLE 300 de cinco plazas queda en 70.735 euros y el de seis en 71.188.
Es como una pizza en la que dejas de pagar ingredientes que no querías. Ojo, todos los precios son de Alemania con su IVA del 19%, y la web oficial española por ahora solo muestra el VLE 300 sin tarifas, así que todavía está por ver si el reajuste llega a España.
Carga rápida y autonomía del VLE 300
El VLE 300 sigue siendo de tracción delantera con 203 kW (276 CV) y la misma batería. Su autonomía es la más alta de la gama, 709 kilómetros en la ficha oficial española, porque con un solo motor gasta menos.
Donde el VLE presume de verdad es en la carga. Funciona con una arquitectura de 800 voltios, que permite meter energía muy deprisa en la batería, hasta 300 kW en corriente continua. Pasar del 10% al 80% lleva 25 minutos, y en un cuarto de hora se recuperan hasta 355 kilómetros. ¿Un café largo? Poco más.
Lo que queda por llegar
La gama no está completa. La compañía ha avanzado una versión de acceso, el VLE 250, con una batería de litio-ferrofosfato (LFP, una química más barata que guarda menos energía) de 80 kWh, y se espera una carrocería larga para 2027. Ninguna de las dos tiene aún fecha ni precio cerrados.
Mientras tanto, la fábrica alavesa, con unos 5.000 empleados y activa desde 1954, se juega buena parte de su futuro con este modelo. Lo hace en un mercado europeo donde los coches chinos aprietan cada vez más en precio. Bajar 11.500 euros la puerta de entrada no es un detalle menor.
La nota de prensa oficial se ha publicado en la web de Mercedes-Benz Media.