Mientras Europa sigue fijándose en Ucrania, EEUU confirma que ha desplegado un arma operativa en el espacio y avisa: podría destruir satélites por impacto directo

EEUU ha confirmado la existencia de un arma que ya está oeprativa en órbita sin revelar más detalles técnicos

Mientras Europa sigue fijándose en Ucrania, EEUU confirma que ha desplegado un arma operativa en el espacio y avisa: podría destruir satélites por impacto directo

Estados Unidos acaba de cruzar una línea que ninguna potencia había cruzado en público. Por primera vez en la historia, un alto cargo del Gobierno estadounidense ha confirmado oficialmente que el país tiene un arma desplegada en órbita terrestre. Lo hizo el secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, durante su intervención en la Conferencia sobre Aire, Espacio y Ciberseguridad, y aunque no ofreció detalles técnicos ni fechas concretas, la confirmación en sí misma tiene un peso que va mucho más allá de las palabras.

«El arma en órbita era necesaria para proteger a las fuerzas estadounidenses contra acciones hostiles del enemigo», afirmó Meink. Estados Unidos, añadió, está preparado para las «amenazas en constante evolución».

Qué se sabe del arma espacial de EEUU

Las autoridades estadounidenses no han revelado cómo funciona el arma ni cuándo exactamente fue puesta en órbita. Un portavoz de la Fuerza Espacial sí dejó clara, en términos generales, la filosofía que hay detrás: «El control espacial engloba las áreas de misión necesarias para disputar y controlar el dominio espacial, empleando medios cinéticos y no cinéticos para afectar las capacidades del adversario mediante la interrupción, la degradación e incluso la destrucción, si fuera necesario.»

Ante ese vacío de información, los expertos han empezado a especular. El doctor Bleddyn Bowen, del Royal United Services Institute, advierte de que se sabe «muy poco» públicamente sobre la tecnología y apunta dos posibilidades principales. La primera, y más probable según él, sería algún tipo de plataforma de guerra electrónica capaz de interferir comunicaciones por radio, una tecnología que ya existe en la Tierra y que resultaría menos provocadora que las alternativas. La segunda, menos probable pero no descartable, sería un vehículo de destrucción cinética diseñado para lanzar proyectiles que impacten directamente contra satélites enemigos y los destruyan. Esta última opción tiene un problema evidente: generaría una enorme cantidad de escombros en órbita, con consecuencias difíciles de controlar.

China responde con una advertencia

La reacción de Pekín no se hizo esperar. Al día siguiente de la confirmación estadounidense, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino advirtió contra una «carrera armamentística» en el espacio y pidió a Washington que «deje de expandir sus capacidades militares y de prepararse para la guerra en el espacio ultraterrestre».

La advertencia no sorprende. La Fuerza Espacial de Estados Unidos lleva tiempo señalando que China «desarrolla y opera capacidades espaciales y antiespaciales como parte de una estrategia de modernización militar», mientras que Rusia «considera el espacio como un dominio de guerra y cree que la supremacía espacial será un factor decisivo en futuros conflictos». Ahora, con esta confirmación, Washington ha decidido dejar de ser el único que guarda silencio sobre sus propias capacidades ofensivas.

Una carrera que lleva años en marcha

El contexto en el que se produce este anuncio es relevante. Un tratado de 1967 prohíbe las armas de destrucción masiva en órbita, pero desde entonces las principales potencias han explorado activamente capacidades que quedan fuera de esa definición. En 2024, Estados Unidos acusó a Rusia de haber lanzado un satélite con capacidad para atacar otras naves en órbita. A principios de este año se reveló que dos satélites rusos habrían interceptado comunicaciones de al menos una docena de satélites europeos desde la invasión de Ucrania en 2022, lo que podría haberles permitido leer datos confidenciales o incluso tomar el control de los dispositivos.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos fue creada en 2019 precisamente para proteger los cientos de satélites militares estadounidenses utilizados para comunicaciones, vigilancia y navegación. La administración Trump ha ido más allá, subrayando mediante una orden ejecutiva el papel de esta rama no solo como fuerza defensiva, sino también como fuerza de ataque. El sistema de defensa «Cúpula Dorada», que incluye misiles interceptores y capacidades espaciales, forma parte de esa misma visión.

Lo que esta semana ha cambiado es que ya no hay que especular sobre si Estados Unidos tiene armas en el espacio. Ahora lo ha dicho él mismo.

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