Marlaska deja a Ceuta sin España y desata la indignación: «Quieren evitar una exaltación de españolidad»
La Policía Nacional desaconseja disputar el encuentro en el Alfonso Murube porque asegura que no puede garantizar un dispositivo adecuado
En Ceuta existe un profundo malestar y autoridades de la ciudad interpretan la decisión como un intento de evitar una jornada de exaltación de la españolidad y posibles protestas contra Pedro Sánchez
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El Gobierno deja a Ceuta sin el partido de la selección española sub-20 contra México. No existe una prohibición formal, pero el resultado práctico es exactamente el mismo. Un informe demoledor de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, dependiente del Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska, desaconseja celebrar el encuentro previsto para el próximo 30 de septiembre en el estadio Alfonso Murube porque asegura que no puede garantizar las condiciones de seguridad necesarias.
Con un documento de estas características sobre la mesa, el partido no se puede jugar en Ceuta. Si sucede cualquier incidente, la responsabilidad recaería directamente sobre quienes decidieran ignorar la advertencia policial. La RFEF ya ha informado a México de la situación y ha comenzado a trabajar en una sede alternativa para asegurar la celebración del amistoso.
Un informe que hace inviable el partido
El informe de la Policía Nacional, firmado digitalmente el 18 de septiembre por David Bravo Núñez, jefe de la Brigada de Coordinación Operativa, describe un escenario que hace inviable mantener el encuentro en Ceuta.
El documento alude a la «situación excepcional» que atraviesa la ciudad como consecuencia de la presión migratoria y habla de un contexto de conflictividad social que ha provocado «un clima de tensión en la vía pública». La Policía admite que el importante despliegue activado durante las últimas semanas limita significativamente la disponibilidad de agentes para atender un dispositivo extraordinario alrededor del partido.
Interior también alerta de que la visita de las selecciones de España y México requeriría servicios adicionales. Entre ellos, el acompañamiento de los equipos y los árbitros, la protección de las delegaciones durante su estancia y un despliegue especial ante una afluencia de público previsiblemente muy superior a la habitual en un encuentro sub-20.
Sin medios suficientes
El informe reconoce, en definitiva, que el Estado no dispone actualmente de los medios necesarios para garantizar con seguridad un partido internacional en territorio español. Esa es la parte más grave. Ceuta atraviesa una situación excepcional, pero la respuesta de Interior no consiste en reforzar el dispositivo y hacer posible el encuentro, sino en recomendar que España juegue en otro lugar.
La Comisaría General también señala que el Alfonso Murube no dispone de una Unidad de Control Organizativo con sistema de videovigilancia, una herramienta considerada fundamental para coordinar dispositivos de cierta entidad. Esta carencia obligaría a movilizar todavía más recursos humanos y materiales.
Además, la Policía reprocha que la celebración del partido le fue comunicada únicamente 12 días antes. El documento considera ese margen insuficiente para estudiar las necesidades, dimensionar el dispositivo y coordinar a todas las instituciones implicadas. También advierte a la Federación de que la elección de sedes para acontecimientos con necesidades extraordinarias debería acordarse previamente con la Oficina Nacional de Deportes.
En Ceuta sospechan de otros motivos
Pero la explicación de Interior no convence a todos en Ceuta. Según trasladan autoridades ceutíes, existe el convencimiento de que detrás de la decisión hay también una motivación política: evitar que el partido se convierta en una gran manifestación de españolidad y en un escenario de protestas contra el Gobierno y contra Pedro Sánchez.
Sin embargo, en Ceuta consideran difícil entender que la solución sea sacar de la ciudad un acontecimiento que precisamente había nacido como gesto de respaldo a los ceutíes. Más todavía cuando el Alfonso Murube continúa acogiendo encuentros de fútbol. El estadio tiene previsto recibir este domingo el partido de Segunda División entre el Ceuta y el Valladolid.
Un golpe simbólico para Ceuta
La decisión supone un golpe especialmente duro para Ceuta. El partido había sido presentado como una muestra del compromiso de la Federación con la ciudad autónoma después de la crisis sufrida durante los últimos meses. España iba a jugar allí por primera vez un encuentro de fútbol de selecciones y el Alfonso Murube debía convertirse en un escenario de apoyo, normalidad y sentimiento nacional.
Interior sostiene oficialmente su recomendación en criterios operativos y de seguridad. El Gobierno podrá escudarse en que la Policía únicamente «desaconseja» la celebración. Pero no hace falta utilizar la palabra prohibición. Cuando las Fuerzas de Seguridad advierten por escrito de que no pueden garantizar las condiciones necesarias, el margen de decisión de la Federación queda prácticamente anulado.
España quería jugar en Ceuta. Ceuta esperaba a España. Y desde la ciudad consideran que detrás de la decisión existe algo más que un problema de efectivos policiales: sospechan que se quiere evitar la imagen de un Alfonso Murube lleno de banderas españolas y unas gradas convertidas en altavoz del malestar contra el Gobierno.