En 1949 llevaron 5 gatos a una isla para controlar una plaga de ratones: tras 42 años los exterminaron porque atacaban a las aves nativas y hoy tienen más ratones que nunca
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En 1949, cinco gatos domésticos (Felis catus) llegaron a la isla Marion, un territorio subantártico de Sudáfrica situado en el océano Índico, a unos 2.300 kilómetros al sureste de Ciudad del Cabo.
La idea era que controlaran a los ratones (Mus musculus) que colonizaban la isla desde la época de los balleneros, antes de 1818, y que proliferaban junto a la estación meteorológica sudafricana recién instalada.
Los felinos se asilvestraron con rapidez y encontraron una presa más accesible que los roedores: las aves nativas que anidan en la isla. Hacia mediados de la década de 1970, la población felina superaba los 2.000 ejemplares.
Cada año mataba cerca de 450.000 aves, según un estudio de especialistas del Gobierno de Sudáfrica publicado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El petrel buceador común (Pelecanoides urinatrix) desapareció por completo de la isla.
¿Cómo lograron erradicar a los gatos de la isla Marion en 1991?
Sacar a los gatos de la isla llevó 42 años de trabajo continuo. El primer paso fue biológico; la introducción del virus de la panleucopenia felina en 1977 redujo la población de más de 2.000 ejemplares a poco más de 600 hacia 1982, según recoge la revista científica Biological Reviews.
El virus no bastó para terminar el trabajo. Entre 1986 y 1990, ocho equipos de dos personas dispararon a 872 gatos y atraparon a otros 80 durante casi 15.000 horas de caza repartidas en más de 4.400 salidas, de acuerdo con el New Zealand Journal of Ecology.
El último ejemplar cayó en una trampa en julio de 1991, tras el cierre del programa con veneno colocado en trozos de pollo. Un equipo de hasta 16 cazadores y rastreadores recorrió la isla hasta 1993 sin hallar más gatos.
El biólogo Rudolph van Aarde documentó las poblaciones de gatos y ratones de la isla durante 18 meses consecutivos, a partir de diciembre de 1974, un trabajo que sentó las bases del posterior programa de erradicación, según recoge el portal especializado Marion Seals.
¿Por qué la isla Marion tiene hoy más ratones que nunca?
Sin gatos que los cazaran, y con un clima cada vez más cálido y seco en las últimas décadas, los ratones se multiplicaron sin control en la isla.
Los primeros ataques de roedores a crías de albatros se registraron en 2003, pero el fenómeno se disparó en 2015, cuando empezaron a atacar a pollos de varias especies en distintos puntos de los 70 kilómetros de costa de la isla.

Desde entonces, los ratones matan cada año a cerca del 5 % de las crías de albatros que nacen en verano, entre ellas ejemplares del albatros errante (Diomedea exulans). Diecinueve de las 29 especies de aves que crían en la isla Marion podrían desaparecer del lugar si la plaga de ratones no se controla, de acuerdo con el proyecto Mouse-Free Marion (Marion libre de ratones).
El plan de Sudáfrica para frenar la plaga de ratones en la isla Marion
El Mouse-Free Marion Project, impulsado por el Departamento de Silvicultura, Pesca y Medio Ambiente de Sudáfrica junto a BirdLife Sudáfrica, diseñó la operación de erradicación de roedores más grande jamás intentada en una sola isla.
El plan cubre unas 30.000 hectáreas de terreno volcánico y prevé esparcir veneno para roedores desde helicópteros guiados por GPS, un método ya utilizado con éxito en otras islas del hemisferio sur.
La isla Marion, que junto a la vecina isla Príncipe Eduardo forma una Reserva Natural Especial de Sudáfrica, alberga cerca del 25 % de la población mundial de albatros errante. La financiación del proyecto combina fondos del Gobierno sudafricano con una campaña de recaudación internacional liderada por BirdLife Sudáfrica.