Animales exóticos

En 1938 pensaron que era buena idea introducir nutrias para potenciar la industria peletera: casi un siglo después, EEUU paga a los cazadores 6 dólares por cada una para salvar sus marismas

Nutria adulta con tres crías en la orilla de un canal, entre la vegetación. Foto: Departamento de Vida Silvestre y Pesca de Luisiana.
Nutria adulta con tres crías en la orilla de un canal, entre la vegetación. Foto: Departamento de Vida Silvestre y Pesca de Luisiana.
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En 1938, el criador de pieles Edward Avery McIlhenny estableció una granja de nutrias en la isla Avery, en Luisiana, para sumarse a la creciente industria peletera de la región. Casi un siglo después, Estados Unidos paga a los cazadores unos 5 euros por cada nutria (Myocastor coypus) que entreguen, en un intento por frenar el daño que la especie causa en las marismas costeras del estado.

La nutria es un roedor semiacuático originario de Sudamérica, con poblaciones en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, según el Departamento de Vida Silvestre y Pesca de Luisiana (LDWF, por sus siglas en inglés Louisiana Department of Wildlife and Fisheries). McIlhenny no fue el único en introducirla, puesto que otras granjas peleteras ya operaban en la zona antes de 1938.

¿Qué es la nutria, la especie que trajeron a Luisiana en 1938?

La nutria pesa en promedio 5,4 kilos, tiene una cola redondeada con pelo escaso y es más pequeña que un castor, aunque más grande que una rata almizclera. Se reproduce todo el año y es extremadamente prolífica, con una gestación de apenas 130 días que le permite tener dos camadas anuales y quedar preñada de una tercera.

Cada camada tiene entre una y 13 crías, con un promedio de 4,5. Es además un animal estrictamente herbívoro que consume alrededor del 25 % de su peso cada día, sobre todo la base de tallos de plantas acuáticas, y en invierno excava raíces y rizomas.

El auge y la caída de la industria peletera de la nutria en Luisiana

Según Biology Insights, Luisiana llegó a ser la mayor productora de pieles de visón y rata almizclera de Norteamérica. A finales de la década de 1940, la nutria superó a la rata almizclera tanto en capturas como en valor de piel, y en 1946 los cazadores llegaron a capturar 18.000 ejemplares para el mercado, según 64 Parishes.

La demanda europea mantuvo los precios altos hasta mediados de los años 50, cuando la oferta superó a la demanda y los precios cayeron. Aun así, las capturas alcanzaron su punto máximo en 1976, con 1,8 millones de pieles que generaron casi 14 millones de euros para los cazadores.

Durante los años 80, el comercio internacional de pieles se frenó, y los precios cayeron de forma abrupta por la sobreproducción de pieles criadas en granjas europeas, el giro de la moda hacia las prendas de cuero, la saturación del mercado y la creciente presión de los movimientos por los derechos de los animales.

¿Cómo dañó la nutria las marismas costeras de Luisiana?

Sin el freno del mercado peletero, la población de nutrias se disparó y, entre 1948 y 1951, protagonizó el episodio conocido como el gran festín de la rata almizclera (en inglés, Great Muskrat Eat Out), en el que devoró buena parte de las raíces de la vegetación de las marismas.

Para 1951 la especie ya predominaba en la zona, y en 1957 el huracán Audrey empujó a buena parte de la población hacia los campos de cultivo, según 64 Parishes.

Entre 1998 y 2002, los relevamientos oficiales llegaron a contar 170 zonas dañadas, con unas 41.500 hectáreas de marismas afectadas, según el Departamento de Vida Silvestre y Pesca de Luisiana.

El programa que paga unos 5 euros por cada nutria cazada en Luisiana

Para revertir el daño, el estado creó en 2002 el Programa de Control de Nutrias a Nivel Costero (CNCP, por sus siglas en inglés Coastwide Nutria Control Program), financiado por la Ley de Planificación, Protección y Restauración de Humedales Costeros (CWPPRA). El programa arrancó pagando unos 3,5 euros por cola y hoy paga unos 5 euros.

El objetivo es retirar hasta 400.000 nutrias por temporada, que se extiende del 20 de noviembre al 31 de marzo. La edición 2025-2026 comenzó el 20 de noviembre de 2025 y termina el 31 de marzo de 2026.

Desde el inicio del programa, el daño por nutrias se redujo más de un 90 %, y las zonas afectadas bajaron a apenas 10, con una superficie mínima de 1.700 hectáreas dañadas frente a las 41.500 del pico anterior.

El Departamento de Vida Silvestre y Pesca de Luisiana calculó que, en abril de 2018, la especie ya afectaba unas 6.650 hectáreas de marismas.

¿Quién puede cazar nutrias en Luisiana y con qué reglas?

Durante el día, los propietarios o las personas que designen pueden eliminar nutrias que dañen su propiedad sin necesidad de un permiso especial, y por cualquier método. De noche, la normativa exige notificar a la oficina del sheriff con 24 horas de anticipación, y permite el uso de armas de fuego con o sin luz artificial, visión infrarroja, mira láser o dispositivos de visión nocturna.

En la temporada 2020-2021, cazadores y tramperos capturaron 312.118 nutrias. El pico histórico había llegado en la temporada 2013-2014, con 388.264 ejemplares capturados.

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