Expertos en cocina revelan el paso previo que mejora el sabor y la textura de la pechuga de pavo: «Solo lleva unos minutos y queda mas suave»

Los expertos explican qué hacer antes de cocinar la pechuga de pavo para evitar que quede seca
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Cuando se trata de elegir una carne blanca, siempre se nos ocurre pensar en el pollo, pero lo cierto es que el pavo puede ser también perfecto para todo tipo de recetas. Es fácil de preparar y además combina casi con cualquier acompañamiento. Sin embargo, dentro de su sencillez hemos de tener cuidado porque con que te pases un poco ya notas cómo la jugosidad se ha perdido y queda reseco. Por ello muchos lo descartan, cuando en realidad el resultado depende en buena medida de cómo se prepare.
Y no hace falta complicarse demasiado para conseguir que una pechuga de pavo tenga más sabor y, sobre todo, una textura mucho más agradable. Cocineros como Enrique Sánchez, Dani García o Carlos Espinal coinciden en hacer algo con el pavo que apenas nos llevará unos minutos y que marcará la diferencia. Consiste en pasar la carne por una sartén bien caliente para que se dore antes de continuar con la receta. Y una vez hecho esto, ya podemos llevar el pavo al horno, hacerlo en salsa o cocinarlo como más nos guste.
Expertos en cocina revelan el paso previo que mejora el sabor y la textura de la pechuga de pavo
Enrique Sánchez lo explicó de forma sencilla en el programa Cómetelo, de Canal Sur. Antes de continuar con la elaboración, recomienda dorar la pechuga en una sartén. «Es importante que la carne se dore por fuera, pero quede poco hecha por dentro», señalaba el cocinero. Y ahí está precisamente uno de los errores que podemos cometer en casa. Si dejamos la pechuga demasiado tiempo en la sartén y después la metemos en el horno o en una salsa, seguirá recibiendo calor y será mucho más fácil que termine seca. De ahí que el primer paso sea rápido: queremos ese exterior dorado, pero no cocinar todavía el centro por completo.
Dani García hace algo muy parecido en una de sus recetas. Primero salpimenta la pechuga y después la marca en la sartén hasta que adquiere color. Carlos Espinal, de Meat Store, también aconseja hacerlo a fuego fuerte antes de pasarla al horno. El dorado aporta sabor y hace que el resultado final sea mucho más apetecible.
Enrique Sánchez utiliza también un poco de harina
Sánchez añade otro detalle que podemos probar en casa. Antes de llevar la pechuga a la sartén, la pasa ligeramente por harina. No se trata de hacer un rebozado grueso, sino de cubrir la superficie antes de dorarla. En su receta, una vez que el pavo ha cogido color, lo retira para preparar la salsa. Utiliza ajo, cebolla, pimiento, champiñones, tomate y apio para el sofrito y después incorpora vino blanco, caldo de pollo, sal y pimienta. La carne vuelve entonces a la cazuela y acaba de hacerse a fuego medio mientras la salsa va reduciendo.
Cómo hacer la pechuga de pavo para que no quede seca
Si preferimos hacerla al horno, Carlos Espinal propone un método que tampoco tiene demasiada complicación. Lo importante vuelve a estar en ese paso inicial y en no olvidarnos del reposo cuando saquemos la carne.
Este último paso es fácil de saltarse cuando tenemos hambre y queremos servir la comida cuanto antes, pero merece la pena esperar esos minutos antes de empezar a hacer las porciones.
También puedes terminar el pavo dentro de una salsa
Dani García propone otra opción para quienes no quieran encender el horno. Después de marcar la pechuga, prepara una salsa con caldo de ave, soja baja en sal, vinagre de manzana, jengibre, ajo y cebolla. Introduce la carne y la deja cocinar durante unos seis minutos, dependiendo siempre del grosor. Una vez lista, retira la pechuga y cuela la salsa. Después incorpora unos guisantes, que utiliza como acompañamiento.
Al final, conseguir que la pechuga quede más apetecible no requiere ninguna técnica especialmente complicada. El principal cuidado está en no pasarnos con la cocción. Si la doramos primero durante unos minutos y dejamos que termine de hacerse después, ya sea en el horno o dentro de una salsa, es mucho más fácil controlar el resultado. Y esa pechuga de pavo que tantas veces descartamos por miedo a que quede seca puede acabar siendo una alternativa al pollo mucho más interesante de lo que parece.