Sánchez disfruta de un baño con Begoña en Lanzarote mientras miles de inmigrantes ilegales siguen en las calles de Ceuta
Sánchez invitó a Illa y su mujer a pasar tres noches en La Mareta mientras Ceuta seguía desbordada por miles de invasores
Su momento preferido del día para disfrutar de las aguas canarias es a primera hora de la mañana

Pedro Sánchez continúa sus vacaciones de verano en la Residencia Real de La Mareta (Lanzarote), pese a la grave situación que aún atraviesa Ceuta tras la invasión migratoria del pasado 30 de julio. El presidente del Gobierno lleva ya 17 días descansando en este palacio, propiedad de Patrimonio Nacional, junto a su familia. OKDIARIO ha captado al jefe del Ejecutivo cuando disfrutaba de un relajante baño en la cala privada de la finca, con su mujer, Begoña Gómez.
Su momento preferido del día para disfrutar de las aguas canarias es a primera hora de la mañana, tras el desayuno, aunque en ocasiones también se les ve en otros momentos, como antes de comer o por las tardes.
Las imágenes captadas por este periódico corresponden a este domingo 16 de agosto. Pedro Sánchez y Begoña Gómez habían madrugado ese día para despedir a sus hijas, que se marchaban a Madrid muy temprano tras pasar unos días de vacaciones en la residencia. El matrimonio presidencial permaneció en La Mareta mientras Carlota y Ainhoa se desplazaban al aeropuerto y en torno a las diez y media de la mañana decidieron darse un baño.
Pedro Sánchez vestía un bañador de color rojo y Begoña un biquini de color claro. Los dos llevaban unos escarpines para poder andar por las rocas y gafas de bucear para apreciar el fondo marino de gran valor de la Costa de Teguise.
El presidente salió primero del palacio y recorrió el camino blanco que conduce a la zona habilitada para el baño. Tras él iba Begoña Gómez, que tenía cierta dificultad para descender por las rocas. En alguna ocasión, Sánchez tuvo que darle la mano para ayudarla a acceder a la cala. El baño duró apenas unos minutos, llegando hasta alta mar. El presidente, al salir del agua, se apoyó en unas piquetas con cuerdas dispuestas para su comodidad cuando visita la isla. La Ley de Costas no permite perforar ni modificar las rocas volcánicas de playas como la de La Mareta.
Sánchez recorrió de nuevo el paseo blanco agarrándose a los cordeles de sujeción sin mirar atrás mientras su mujer trataba de salir del agua, con dificultad, con los escarpines en los pies. Begoña Gómez tardó un poco más en pisar tierra firme. Posteriormente, ambos entraron de nuevo en el complejo de Patrimonio Nacional.
Todo esto, mientras Ceuta sigue enfrentándose a la crisis desatada por la invasión migratoria que comenzó el pasado 30 de julio y que ha provocado que aún queden cerca de 10.000 inmigrantes ilegales sembrando el caos y disparando la peligrosidad en las calles de la Ciudad Autónoma. Sánchez, que apenas pisó un rato Ceuta el pasado 31 de julio, no ha vuelto a pasar por la zona conflictiva desde que comenzó sus vacaciones. Este lunes 17 tiene agendada una videoconferencia sobre la situación allí junto a algunos de sus ministros.
Máximo despliegue de seguridad
En julio, la Audiencia Provincial de Madrid avaló al juez Juan Carlos Peinado y su decisión de sentar a Gómez en el banquillo ante un jurado popular para responder por los delitos de tráfico de influencias y malversación. La investigación se centra en la contratación de una asesora de La Moncloa para sus actividades profesionales privadas y el software desarrollado para la Complutense y que habría desviado hacia su uso privado.
La causa avanzará en los próximos meses, y Gómez ya se prepara para el juicio con jurado, para lo que ha cambiado de abogado. La acusación popular -coordinada por Hazte Oír- reclama una condena de 13 años de prisión para la mujer de Pedro Sánchez, además de multa e inhabilitación.
Entre tanto, Pedro Sánchez y Begoña Gómez se bañan en la playa bajo un importante despliegue de seguridad. Tal y como ha podido comprobar este periódico, se han dispuesto varias cámaras en la playa. Además, los escoltas hacen vigilancia permanente bajo una sombrilla azul y decenas de agentes controlan los alrededores con prismáticos.
También son visibles varios vehículos de la Guardia Civil en la finca y coches camuflados recorriendo la zona. Presidencia del Gobierno ha ordenado a los agentes que patrullan la zona que pidan la documentación a todo aquel que se acerque al palacio en actitud sospechosa.
Además, Sánchez ha ordenado que no se tome ninguna fotografía en su zona de baño pese a estar al aire libre. De este modo, se ha perimetrado la playa privada a la que sólo pueden acceder ellos. Sólo se bañan si no hay prensa por la zona.
El blindaje es tal que una patrullera de la Guardia Civil navega de vez en cuando por la zona y también pasa un helicóptero por La Mareta para dar seguridad al presidente. Se ha establecido un perímetro marítimo de un kilómetro. Igualmente, los escoltas de Presidencia del Gobierno apoyan a los efectivos de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) desplazados desde Tenerife y Sevilla, entre otros.
Evita salir de La Mareta
Además de los baños, Sánchez suele salir de La Mareta para practicar buceo. Sin embargo, sus salidas son escasas. El presidente del Gobierno lleva varios días sin salir de la residencia, donde le han visitado su familia, el presidente catalán Salvador Illa y su mujer Marta Estruch, y el presentador Jesús Calleja y su novio. En estos momentos, sólo se encuentran en La Mareta Sánchez, Begoña Gómez y los padres del presidente.
El presidente y sus invitados tienen a su disposición cocineros privados, camareros uniformados y diverso personal de servicio. Durante estos días de descanso, aprovechan para cenar en un porche con vistas al mar. También para bañarse en las dos piscinas que tiene la finca.
Sánchez sólo sale de La Mareta para practicar buceo u otras actividades acuáticas. También se organizó una visita en familia a una playa discreta de la isla. El presidente ha salido en contadas ocasiones desde que llegara a Lanzarote el pasado 1 de agosto, en plena invasión de Ceuta. Pese a la grave situación migratoria, Sánchez ha optado por recluirse en la residencia y adoptar un perfil bajo. En años anteriores, el socialista aprovechaba para pasear por los mercadillos y comer en restaurantes de la zona. Sin embargo, ahora prefiere quedarse en La Mareta. Para el próximo 21 de agosto está convocada una protesta frente a esta residencia de veraneo.
Está previsto que Sánchez permanezca en La Mareta una semana más. Su ausencia en Ceuta ha sido muy criticada. En su lugar, varios ministros se han desplazado a la ciudad autónoma, que sigue lejos de recobrar la normalidad que dice el Gobierno.
Temas:
- Begoña Gómez
- Pedro Sánchez