Esta joya escondida es la mejor piscina natural de Galicia: tiene 11 metros de profundidad, pozas y saltos de agua
Galicia es conocida por su litoral abrupto y sus playas atlánticas, pero en el interior hay lugares de agua dulce que nada tienen que envidiar al mar. Entre ellos sobresale un enclave que, durante años, permaneció apartado de los focos y hoy figura entre los rincones fluviales más singulares de la comunidad.
Se trata del Pozo del Arco, en las Pozas de Loureza, una piscina natural que alcanza los 11 metros de profundidad y que es una de las más hondas de Galicia.
Esta poza, ubicada en la parroquia de Loureza, dentro del municipio de Oia (Pontevedra), se ha convertido en un destino recurrente para quienes buscan naturaleza en estado casi puro, lejos de las playas masificadas.
La piscina natural más profunda de Galicia está en Loureza y alcanza 11 metros
El Pozo del Arco, integrado en las Pozas de Loureza, alcanza los 11 metros de profundidad, un dato que la sitúa entre las piscinas naturales más profundas de Galicia.
El enclave se encuentra en el curso del río Tamuxe, en el término municipal de Oia, y forma parte de un entorno dominado por la vegetación atlántica y las formaciones rocosas.
Durante mucho tiempo, este espacio quedó prácticamente en el olvido. La construcción de un puente en la zona facilitó el acceso y permitió redescubrir el lugar. Esa mejora en la accesibilidad fue determinante para que las pozas comenzaran a recibir visitantes sin que el entorno perdiera su carácter natural.
El Pozo del Arco es la poza principal, pero no la única. El río Tamuxe ha ido esculpiendo a su paso diferentes remansos y pequeñas cascadas que conforman un conjunto de zonas de baño.
Las caídas de agua y los desniveles rocosos crean varias piscinas naturales de distinta profundidad, algunas aptas para nadar y otras más adecuadas para refrescarse en las orillas.
Pozas de Loureza: saltos de agua, rocas y un entorno recuperado del olvido
El entorno de las Pozas de Loureza se caracteriza por la frondosidad y el predominio de vegetación autóctona, que aporta sombra incluso en los días más calurosos.
El contraste entre el verde intenso del bosque y el de agua transparente configura una estampa especialmente llamativa en verano, cuando el caudal permite el baño.
Entre los atractivos más conocidos del lugar están los saltos desde las rocas, una práctica habitual entre quienes frecuentan la zona.
No obstante, es importante extremar la precaución, ya que la profundidad puede variar según el punto y el nivel del agua, además de la posible presencia de piedras.
El área invita no solo al baño, sino también a recorrer los caminos cercanos y explorar el paisaje fluvial que rodea Loureza. Según destaca National Geographic, la intervención del puente mejoró el acceso sin transformar de forma radical el entorno, lo que ha permitido conservar su esencia de rincón escondido.
Hoy, las Pozas de Loureza representan uno de los ejemplos más destacados de piscina natural en Galicia: una combinación de profundidad, saltos de agua y paisaje salvaje. Y tú, ¿ya has visitados estas fantásticas pozas?