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Uno de los pueblos más bonitos de España en invierno es una joya medieval con castillos y templos románicos

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Recreación del castillo de Anento en invierno.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

El invierno es la época asociada a la tranquilidad y al confort. En los días fríos, quedarse en casa con una chimenea encendida y una manta en el sofá es una imagen muy tentadora, pero salir a descubrir pueblos tranquilos, aunque sólo sea un fin de semana, resulta todavía más gratificante.

Lo mejor es que no hace falta cruzar fronteras ni planear un gran viaje para disfrutarlo. En el interior de España hay pueblos que en invierno ganan mucho, como este rincón medieval con castillo, un templo románico y un entorno natural que parece sacado de un cuento.

Este es uno de los pueblos más bonitos de España para visitar en invierno

El pueblo que merece una visita en invierno en España es Anento, al sur de la provincia de Zaragoza, en pleno Campo de Romanos. Se trata de un enclave que apenas supera el centenar de habitantes y se sitúa a 919 metros de altitud, un dato que explica por qué el invierno aquí se vive de otra manera.

El casco urbano mantiene una imagen muy cuidada, con casas de piedra alineadas, calles estrechas y un entorno bien integrado en el paisaje. Todo transmite una sensación de equilibrio y orden.

Anento estuvo a punto de desaparecer en los años ochenta por la despoblación y la falta de oportunidades, pero el empeño de sus vecinos logró revertir la situación. Hoy forma parte de la red de los pueblos más bonitos de España y se ha convertido en un referente del turismo rural.

Qué lugares ver en este pueblo de Zaragoza durante el invierno

En Anento, el invierno permite recorrer el casco histórico con calma y fijarse en detalles que en otras épocas pasan desapercibidos; hay tres puntos que concentran gran parte de su interés.

  1. La iglesia de San Blas: El principal edificio histórico del lugar es la Iglesia de San Blas, una construcción románica del siglo XIII con añadidos góticos y mudéjares. El interior sorprende por su sobriedad y por el retablo mayor, una obra monumental atribuida a Blasco de Grañén, que ocupa todo el presbiterio y se conserva en buen estado.
  2. El castillo y su entorno:  En lo alto del cerro se encuentran los restos del Castillo de Anento, documentado ya en el siglo XIV. Se conserva el frente oriental, con muralla, torres y foso.
  3. El torreón celtíbero: Muy cerca del castillo aparece un elemento menos conocido, pero clave para entender la historia de Anento. El torreón celtíbero es anterior a la etapa medieval y confirma la importancia estratégica del enclave desde tiempos antiguos. Su presencia aporta contexto y completa el recorrido histórico del lugar.

Castillo de Anento
Castillo de Anento. Imagen: Millars.

Qué ver en el entorno natural de Anento durante el invierno

Para complementar la visita, el entorno natural es uno de los más atractivos y en invierno adquiere un toque de fantasía ideal para recorrer en familia.

El Aguallueve es un manantial que cae gota a gota por una pared de musgo y piedra. En invierno, cuando las temperaturas bajan de cero, cada gota se congela y forma estalactitas de hielo. El sendero circular que lo rodea resulta corto, sencillo y muy agradecido si se va bien abrigado.

Aguallueve
Aguallueve. Imagen: Turismo de Anento.

A pocos minutos se encuentra El Recuenco, una hondonada de arcillas rojizas modelada por la lluvia. El contraste entre el verde del valle, el gris de la caliza y los tonos ocres del terreno se aprecia mejor con la luz de los meses fríos.

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