Un ex agente encubierto del Área Especial de Seguimientos de la UCAO, la unidad policial que ejecutó la 'Operación Kitchen', sentencia con dureza el espionaje que el PP ordenó contra el extesorero Luis Bárcenas: "Una pérdida de tiempo y una vergüenza". El agente, que participó durante casi dos años en los seguimientos ilegales a Bárcenas, su mujer y sus hijos, revela a OKDIARIO que la operación consumió recursos policiales y dinero público destinados al antiterrorismo yihadista para buscar unos pendrives que nunca aparecieron.