Eduardo Sáenz, experto matemático, desvela un desconocido truco para tener más opciones en la Lotería Primitiva
Cada vez que se acerca un sorteo importante, es normal preguntarse si existe alguna forma inteligente de jugar a la lotería, para jugar con un poco más de criterio y menos fe ciega. Ahí es donde entran las matemáticas.
La Lotería Primitiva funciona con reglas claras y simples. Se eligen seis números y todos tienen exactamente la misma probabilidad de salir. Ninguna combinación es mejor que otra. Aun así, eso no significa que todas tengan el mismo efecto cuando llega el momento de repartir el premio.
Sobre este punto insiste Eduardo Sáenz, matemático del canal de YouTube Derivando. No hay trucos secretos para acertar, pero sí hay decisiones que influyen en cuánto puedes ganar si la suerte aparece.
El truco para elegir números en la Lotería Primitiva
Sáenz señala que elegir combinaciones poco frecuentes no aumenta la probabilidad de ganar, pero sí reduce la posibilidad de tener que compartir el premio con decenas o cientos de personas.
Muchos jugadores repiten los mismos patrones populares: fechas de nacimiento, números bajos, secuencias reconocibles o combinaciones simétricas. Cuando una combinación así sale premiada, el bote se reparte entre muchos acertantes y el importe final se diluye.
Desde el punto de vista matemático, todas las combinaciones siguen siendo igual de improbables. Lo que sí cambia es el resultado económico en caso de acierto. Una combinación poco habitual tiene más opciones de ser única o compartida con muy pocas personas.
Por eso, el llamado truco consiste en evitar lo que todo el mundo suele elegir. La matemática no puede ayudarte a ganar más veces, pero sí puede ayudarte a no perder parte del premio cuando ganas.
Qué más tener en cuenta antes de jugar a la Lotería Primitiva
Más allá de la elección de números, Sáenz subraya varios aspectos que conviene entender antes de jugar.
- El primero es aceptar la magnitud real de las probabilidades. Acertar los seis números de la Primitiva tiene una probabilidad de una entre casi catorce millones. Esa cifra no cambia por mucho que se analicen sorteos anteriores.
- También conviene diferenciar entre probabilidad y rentabilidad. Comprar más apuestas aumenta las opciones porque cubre más combinaciones, pero también incrementa el gasto.
- Otro punto clave es la esperanza matemática, que mide si un juego compensa desde el punto de vista económico. En el caso de la Primitiva, el sistema reparte solo una parte de lo recaudado en premios. Eso significa que, de media, el jugador siempre parte con desventaja, salvo en situaciones muy concretas con botes excepcionalmente altos.
- Participar en una peña es otra decisión habitual. Esta opción permite jugar más combinaciones con menos coste individual, pero obliga a repartir cualquier premio.
- Por último, Sáenz insiste en apostar solo el dinero que das por perdido. La lotería no es una inversión ni una estrategia financiera, sino un juego de azar que no genera ingresos estables.
Elegir combinaciones poco frecuentes, jugar solo cuando el bote es alto y tener claro cuánto estás dispuesto a perder no te acerca al premio, pero sí te aleja de decisiones poco racionales. Si decides jugar, recuerda hacerlo por diversión o por tradición, no para volverte rico.