Los celos suelen confundirse con una señal de interés o implicación emocional, pero los expertos advierten de que, en la mayoría de los casos, esconden inseguridades más profundas. Lejos de ser una reacción puntual, este comportamiento responde a patrones psicológicos que se repiten con bastante frecuencia en diferentes tipos de relaciones. Según explica la psicoterapeuta Anne Clotilde Ziégler, los celos aparecen cuando una persona percibe una amenaza.