El Real Madrid había marcado a Nico Paz como una de sus prioridades en la primera planificación de la plantilla para la próxima temporada. El canterano era visto como el hombre perfecto para reforzar el centro del campo, y el club estaba dispuesto a ejercer la cláusula de recompra de nueve millones de euros que le unía al Como. Sin embargo, los planes iniciales han cambiado por completo tras las elecciones a la presidencia del club y, sobre todo, con la llegada de José Mourinho al banquillo blanco.
El entrenador portugués dejó clara su hoja de ruta desde su primer contacto con la dirección deportiva. En una reunión celebrada la semana pasada y reforzada en el encuentro del miércoles en Valdebebas, Mourinho expuso a José Ángel Sánchez y Juni Calafat que necesitaba jugadores de experiencia inmediata capaces de marcar diferencias en el centro del campo. Entre sus nombres destacados estaba Bernardo Silva, un perfil que aporta jerarquía, visión de juego y garantías inmediatas para competir al más alto nivel.
El Real Madrid recogió la petición y se lanzó a cerrar la operación con el portugués en tiempo récord. Con la llegada de Bernardo Silva, el escenario de Nico Paz cambió radicalmente. El canterano ahora tendría dificultades para encontrar espacio, dado que Bellingham, Brahim y Güler seguirán formando parte del núcleo ofensivo y creativo del equipo. Antes del fichaje de Bernardo, el club confiaba en que Mourinho le hiciese un hueco, pero con la incorporación del portugués, su retorno perdió sentido.
El jugador prefiere esperar
Nico Paz, mientras tanto, se encuentra disputando el Mundial con el Como y tiene muy clara su prioridad: jugar. La falta de minutos en un Real Madrid ya reforzado con jugadores experimentados y de rendimiento inmediato habría limitado su protagonismo. Además, el equipo italiano ha logrado clasificarse para la Champions, lo que refuerza la decisión del joven centrocampista de continuar una temporada más en su actual club.
Con todo esto, el Real Madrid ha decidido no ejercer la recompra de Nico Paz y aplaza su regreso a la capital. La operación podrá realizarse el próximo año por un coste algo superior, 10 millones de euros, cifra que el club considera perfectamente asumible. De esta manera, el conjunto blanco mantiene abiertas las opciones de futuro sin comprometer la planificación inmediata del equipo, priorizando la experiencia y el rendimiento inmediato en el centro del campo bajo la dirección de Mourinho.