Felinos

La ciencia explica que si tu gato te amasa la barriga no es porque quiera tu atención: puede estar sufriendo estrés

Un hombre acaricia a su gato. Foto: Freepik
Un hombre acaricia a su gato. Foto: Freepik
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Los gatos son animales que practican el amasado desde que nacen. Este gesto, que muchas personas asocian al movimiento humano de trabajar una masa,  arranca como un estímulo de lactancia. Los felinos recién nacidos presionan rítmicamente el vientre materno con las patas para activar el flujo de leche.

Con el tiempo, muchos de estos felinos conservan el reflejo aún en la edad adulta como señal comprobada de afecto, aunque si lo hace de forma compulsiva puede revelar lo contrario.

¿Por qué los gatos adultos amasan a sus dueños?

El amasado en el gato adulto expresa, en la mayoría de los casos, afecto y confianza por parte del felino con su humano. Los etólogos clasifican este comportamiento dentro de la neotenia, lo que quiere decir la conservación en la edad adulta de rasgos propios de la etapa juvenil.

El gesto que el gatito dirigía a su madre como estímulo de lactancia pasa a dirigirse, con la misma carga emocional, a las personas que lo cuidan, y suele ir acompañado del ronroneo.

El animal refuerza también ese vínculo con su humano de forma química. Las almohadillas de las patas poseen glándulas interdigitales que liberan feromonas al contacto con las superficies. Al amasar a su dueño, el gato deposita su huella química y lo marca como parte de su espacio de confianza. El gesto puede ocurrir también antes de echarse a dormir, como herencia de los ancestros salvajes del felino, que preparaban su lecho en la naturaleza.

¿Cuándo el amasado puede ser señal de estrés crónico en los gatos?

Un equipo de la Universidad de Helsinki, liderado por la investigadora Milla K. Ahola, analizó el comportamiento de 5.726 gatos de 40 razas distintas en un estudio publicado en la revista científica Scientific Reports.

El trabajo confirma que el amasado compulsivo, junto con la succión obsesiva de textiles, conocida como wool sucking, es un comportamiento estereotipado que «surge de la motivación de amamantarse» y que representa «conductas de lactancia que habitualmente se dirigen a la madre».

El estudio encontró que los gatos destetados antes de las 8 semanas de edad presentan mayor riesgo de desarrollar estas conductas, por la separación prematura. En contraste, los destetados después de las 14 semanas muestran una probabilidad significativamente menor de comportamiento de amasado o succión.

Los investigadores concluyen que el destete temprano tiene un efecto negativo sobre el bienestar mental del gato y que el amasado compulsivo puede ser una señal de estrés crónico o ansiedad para el animal.

¿Cómo distinguir el amasado afectivo del relacionado con la ansiedad?

Un gato que amasa con calma y ronronea con la postura relajada expresa bienestar. Cuando el gesto se vuelve repetitivo, intenso y sin estímulo aparente (o cuando incluye succión de materiales textiles en un animal que no se deja distraer), su significado cambia y podría tener un origen negativo para el animal.

En una revisión publicada en el Journal of Feline Medicine and Surgery, los investigadores Marta Amat, Tomàs Camps y Xavier Manteca señalan que «los problemas de comportamiento son comunes en los gatos domésticos y pueden ser un signo de estrés crónico». Los mismos autores apuntan que los gatos bajo estrés reducen de forma notable sus comportamientos afiliadores, lo que ayuda a distinguir el amasado como expresión de afecto de aquel que responde a un malestar persistente.

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