Triste noticia

Así definió Lucía Rivera, hija de Blanca Romero, a su abuelo fallecido: «Ha sido mi padre y mi mejor amigo»

La modelo siempre ha explicado que encontró en él una referencia paterna fundamental

En los últimos meses, además, Lucía había mostrado su preocupación por el estado de salud de Rafael

Lucía Rivera y su abuelo. (Fotos: Europa Press/ Redes Sociales)
Lucía Rivera y su abuelo. (Fotos: Europa Press/ Redes Sociales)
Lourdes Crespo

La muerte de Rafael Pablo Romero, padre de Blanca Romero y abuelo de Lucía Rivera, supone un duro golpe para una familia especialmente unida. Aunque Lucía Rivera todavía no se ha pronunciado públicamente sobre el fallecimiento de su abuelo, sus palabras de los últimos años permiten conocer la enorme importancia que tuvo Rafael en su vida y el vínculo tan especial que ambos compartían.

Para Lucía, su abuelo no fue únicamente una figura familiar. La modelo siempre ha explicado que encontró en él una referencia paterna fundamental. De hecho, en una entrevista concedida a ¡Hola! en 2018, se sinceró sobre el papel que tenían sus abuelos en su vida y dejó una frase que hoy adquiere una especial relevancia: «Para mí, son más padres mis abuelos que mis padres».

Lucía Rivera y su abuelo. (Foto: Redes Sociales)
Lucía Rivera y su abuelo. (Foto: Redes Sociales)

La relación con Rafael era especialmente estrecha. Lucía explicaba entonces que, aunque adoraba a su madre, Blanca Romero, y sabía que podía contar con ella cuando lo necesitaba, sus abuelos representaban para ella un refugio y una fuente constante de tranquilidad. «Mi madre se desvive por mí, pero está más ocupada con mi hermano Martín, y mi abuela tiene todo el tiempo del mundo. Mis abuelos significan la paz para mí», aseguraba.

Pero si había una figura especialmente importante dentro de esa relación familiar, esa era la de su abuelo Rafael. Lucía llegó a describirlo directamente como «mi padre, la figura paterna que he tenido toda la vida», unas palabras que reflejan hasta qué punto su vínculo trascendía la relación habitual entre un abuelo y su nieta.

Un abuelo, un padre y su mejor amigo

La modelo también había hablado públicamente de lo que significaba tener a Rafael a su lado. En otra ocasión, al referirse a su familia, explicó que su abuelo había sido para ella mucho más que un familiar. Era una persona con la que podía contar, alguien que había ejercido diferentes papeles a lo largo de su vida. «No solo he tenido un padre. He tenido un abuelo, un padre, un mejor amigo, un cómplice», llegó a explicar Lucía al hablar de él.

Su agradecimiento hacia Rafael también quedó reflejado en una publicación que compartió en redes sociales con motivo del Día del Padre. En ella le dedicó unas palabras especialmente cariñosas: «Al padre de toda una familia y al que admiro más que a nadie. Al hombre que más querida me ha hecho sentir. El que me ha enseñado lo que es el amor incondicional, y al que le debo todo. El que me curó todas las heridas».

Aquella declaración terminaba con un cariñoso «Te amo, Romerito», dejando patente el enorme cariño que sentía por su abuelo.

Blanca Romero y su padre. (Foto: Redes Sociales)
Blanca Romero y su padre. (Foto: Redes Sociales)

Lucía, muy pendiente del delicado estado de salud de su abuelo

En los últimos meses, además, Lucía había mostrado su preocupación por el estado de salud de Rafael. Durante una aparición pública, reconoció que no estaba atravesando un buen momento y habló con especial sinceridad sobre la situación de su abuelo. «Está siendo un momento muy delicado y yo estoy plof, no voy a mentir. Siempre digo que todo bien y esta vez, para qué mentir, no es un buen momento», confesó entonces.

Lucía incluso viajó a Asturias para estar cerca de él y cuidarle. Aquella experiencia le hizo valorar todavía más la figura que había tenido a su lado durante toda su vida. «Mi madre dijo que yo no hubiera tenido una figura paterna como muy normativa, y esta semana que me he ido a Asturias a cuidarle, me he dado cuenta de que no solo he tenido un padre», explicó.

Ahora, tras conocerse la muerte de Rafael Pablo Romero a los 81 años, esas palabras cobran un significado todavía más profundo. Lucía aún guarda silencio públicamente ante la pérdida, pero su propio testimonio de los últimos años deja claro que se despide de una persona que para ella fue mucho más que su abuelo: fue su padre, su apoyo, su cómplice y una de las figuras más importantes de su vida.